OTOÑO EN EL PIRINEO ARAGONÉS
El otoño transforma el Pirineo aragonés en un auténtico espectáculo de color. Los valles de Tena, Bujaruelo y Ordesa reúnen algunos de los paisajes más atractivos de esta cordillera y, durante esta época del año, sus bosques adquieren una tonalidad extraordinaria. Hayas, robles, abetos, serbales, tejos, acebos y arces cubren las laderas con una sorprendente variedad de colores, creando un escenario especialmente bello para disfrutar de nuestras rutas por el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido y las montañas del Valle de Tena.
PARQUE NACIONAL DE ORDESA Y MONTE PERDIDO
El macizo de Monte Perdido constituye el mayor conjunto calcáreo de Europa Occidental. La intensa erosión glaciar que sufrió durante el Cuaternario fue dando forma a un paisaje espectacular, marcado por enormes paredes verticales, fajas horizontales y profundas gargantas que conectan las zonas altas con el fondo de los valles.
El valle de Ordesa representa uno de los mejores ejemplos de este paisaje. Desde las proximidades de Monte Perdido, el valle se encaja progresivamente formando un profundo cañón que describe un amplio giro hasta enlazar con el valle de Bujaruelo. El contraste entre las altas montañas, de aspecto más árido y donde el agua desaparece bajo tierra a través de grietas y sumideros, y los fondos de valle, cubiertos de bosques, prados, cascadas y cursos de agua, es uno de sus principales atractivos.
EL VALLE DE TENA
En pleno Pirineo central oscense, el Valle de Tena se extiende durante unos 30 kilómetros siguiendo el curso del río Gállego, desde el Portalet, en la frontera con Francia y frente al imponente Midi d’Ossau, hasta el Congosto de Santa Elena.
Su paisaje está definido por tres grandes conjuntos montañosos: al oeste se encuentra la sierra de la Partacua, al este la sierra de Tendeñera y al norte el Pirineo Axial, donde se levantan algunas de las montañas más emblemáticas de la zona, como el Balaitus y el Anayet.
IBONES Y MONTAÑAS DEL VALLE DE TENA
El paisaje del Valle de Tena también guarda las huellas de un pasado geológico muy singular. Junto a las habituales calizas y granitos de los Pirineos encontramos montañas que fueron antiguos volcanes activos hace unos 250 millones de años, como el Anayet y el Midi d’Ossau. Sus rocas volcánicas, entre las que destacan las andesitas de tonalidades rojizas y oscuras, son el testimonio de aquel pasado.
Durante nuestras rutas descubriremos algunos de los rincones más representativos de este paisaje de origen volcánico y glaciar, como los ibones de Anayet, los Ibones Azules o los de Bachimaña, además de acercarnos a algunas de las cumbres más características del valle, como el pico Baciás.
Viaje a la población aragonesa de Biescas (440 km) Antes de alojarnos realizaremos una excursión alrededor de los Ibones de Anayet. Este conjunto de pequeños lagos glaciares están situados a más de 2200 metros de altura, a los pies de una de las cumbres más emblemáticas de esta zona del Pirineo, el Anayet, que junto con la Collarada separa los valles de Canfranc y Sallent.
La cima más emblemática de la Sierra de Partacúa es sin duda Peña Telera y de hecho esta sierra se conoce también como Sierra Telera. Debido a la verticalidad imperante, la ascensión a su cima, incluso por la vía normal, nos hace sentir como si estuviésemos en las Dolomitas. No en vano, en invierno es un escenario alpino privilegiado, con corredores nevados de todas las dificultades. En verano, con la montaña libre de nieve, podremos disfrutar de esta ascensión sin necesidad de utilizar material técnico, con algunas fáciles trepadas de grado II y poniendo especial cuidado en el llamado "paso horizontal", muy expuesto pero sin dificultad cuando está libre de nieve.
Hoy nos espera una de las ascensiones clásicas del Valle del Tena, la subida al Pico Infiernos por los Ibones Azules de Bachimaña, uno de los lugares mejor conservados del Pirineo aragonés. Comenzando en los Baños de Panticosa ascenderemos por el sendero GR 11 hasta alcanzar los Ibones Azules desde donde hollaremos la cima. El descenso lo haremos por el mismo camino.
Para despedir el viaje ascenderemos al Pico de la Canal Roya uno de los mejores miradores sobre todas las montañas del Alto Tena, incluido el eterno y desafiante Midi D`Ossau. Al terminar la ruta emprenderemos el viaje de regreso