A pesar de su pequeño tamaño, de unos 7 km de recorrido, Linza es un destino ideal por la belleza del entorno en el que se encuentra, alternando zonas de boscosas con llanuras abiertas y despejadas ideales para las prácticas de aprendizaje.
La primera se encuentra junto al refugio, junto al río Veral, la segunda en un nivel superior al que se accede por un precioso hayedo y que termina al inico del Barranco de Petrechema.
En definitiva, Linza tiene todo lo necesario para el aprendizaje del fondo: curvas cerradas, rectas con desniveles sinuosos, etc, en un espacio natural libre de las masificaciones de algunas estaciones más famosas.
Al norte del Valle pirenaico del Roncal, bañada por las aguas del río Esca y rodeada de agrestes montañas, se asienta la noble localidad de Isaba, donde nos alojaremos.
Sus calles estrechas y empedradas en torno a las que se alzan armoniosas casas señoriales de piedra y madera, con empinados tejados a dos o cuatro aguas que evitan que la nieve se deposite en ellos, son junto a la majestuosa iglesia-fortaleza de San Cipriano del siglo XVI, su seña de identidad.
Viaje a Isaba con parada para cenar durante el camino (No incluida).
Traslado al refugio de Linza, donde las personas que lo necesiten podrán alquilar el material necesario, y esquiaremos en su circuito.
Jornada de esquí de fondo en Linza hasta las 14 h. Tras almorzar en el refugio, a las 15 h iniciaremos el viaje de regreso.