En este bellísimo recorrido podremos disfrutar de una de las imprescindibles rutas del valle de Benasque, la que nos llevará por su cabecera hasta los pies del pico Aneto y su glaciar, pasando por alguno de los rincones más famosos del Pirineo, como el Forau d'Aigualluts. Remontaremos el río Ésera desde los Llanos del Hospital, hasta llegar al Plan d'Están, unas hermosas praderas con pequeños ibones entre la Tuca de Salvaguardia y el Pico del Alba. Llegaremos al famoso Forau y la cascada de Aiguallut, impresionante sumidero donde las aguas desaparecen y se dirigen de forma subterránea a la vertiente francesa. Continuaremos al Plan de Aiguallut, con sus preciosos meandros. Tras el deleite de las vistas del impresionante macizo de la Maladeta y el glaciar del Aneto frente a nosotros, continuaremos nuestra marcha hasta la Renclusa, refugio emblemático para todos aquellos que desean alcanzar las cumbres más altas de la cordillera pirenaica. Descenderemos parcialmente por el mismo camino.
Remontaremos el valle de Estós por la senda pirenáica del GR 11, que transita primero por camino empedrado para convertirse más tarde en una entretenida senda entre pastos alpinos y bosques de pino negro. Las vistas que podremos disfrutar de uno de los gigantes del Pirineo, el pico Perdiguero, son soberbias, al igual que las de los numerosos tresmiles que separan este espectacular valle de la vertiente francesa. Tras el merecido descanso en el refugio de Estós, emprenderemos el descenso por el fondo del valle, caminando ahora junto al río del mismo nombre, disfrutando de la belleza de la cascada de Molseret y de la Gorga de los Galantes, para terminar de nuevo junto al embalse de Estós.
La ruta transita en su integridad por la pista forestal que se inicia en la carretera de acceso a la plataforma de Ampriu de la estación de Cerler, pasando por el Barranco del Ubago hasta alcanzar la cabaña de Ardonés.