Os presentamos un viaje a una de las regiones de montaña más espectaculares de Europa: el Trentino, en el norte de Italia, donde conoceremos dos macizos muy próximos entre sí, pero con paisajes completamente diferentes.
Comenzaremos recorriendo las Dolomitas de Brenta, el grupo dolomítico más occidental y parte de las Dolomitas. Sus impresionantes paredes de roca, agujas y torres forman un paisaje único que al amanecer y al atardecer se tiñe de los característicos tonos rosados de la dolomía. Durante cuatro días cruzaremos el macizo de norte a sur, enlazando algunos de sus refugios de montaña más emblemáticos.
La segunda parte del viaje nos llevará al Macizo del Adamello, un mundo completamente distinto. Aquí el granito sustituye a la roca dolomítica y el paisaje está dominado por amplios valles, grandes glaciares y lagos de alta montaña. Además de su enorme belleza, esta zona conserva numerosos vestigios de la llamada Guerra Blanca, librada en estas montañas durante la Primera Guerra Mundial.
Nos alojaremos en refugios y hoteles de montaña cuidadosamente seleccionados, donde disfrutaremos de la hospitalidad alpina, la gastronomía italiana y unos paisajes inolvidables. Un viaje que combina naturaleza, historia y senderismo en dos de los rincones más espectaculares de los Alpes italianos.
Llegada al aeropuerto de Bérgamo, BGY (Orio al Serio) y opcionalmente a los aeropuertos de Milán.
Muy temprano nos trasladaremos al lago di Tovel para iniciar el trekking, un paraje que asombra por los colores de sus aguas y que está rodeado de majestuosas montañas.
Nuestra primera etapa, la más dura en cuanto a desnivel de todo el trekking, es una espectacular y salvaje travesía alpina que parte desde las aguas turquesas del lago hasta el corazón mineral de los Dolomitas. El sendero cruza el idílico e indómito valle de Flavona entre bosques y praderas de altura antes de superar un exigente tramo de roca bajo las imponentes paredes de la Cima Pietra Grande.
En esta jornada recorreremos la espina dorsal del Macizo de Brenta. El camino es espectacular ya que a media altura y bajo los imponentes farallones rocosos nuestro camino nos irá mostrando un paisaje alpino magnífico.
Pasaremos por el refugio Tuckett y por el refugio María e Alberto ai Brentei donde haremos alguna parada para bien tomar un bocadillo o un plato de pasta italiana.
Los últimos kilómetros de etapa nos obligarán a alcanzar un collado y poco después encontraremos el refugio Pedrotti.
En esta última jornada en altura, tomaremos el sendero que va hacia el refugio Silvio Agostini para desviarnos hacia el Passo Ceda y descender el valle, apareciendo ante nosotros el Lago di Molveno, que con sus azules y verdes aguas nos invitará al baño, aunque aún tendremos que esperar un día para ello.
Una vez alcanzado el refugio Croz dell´Altissimo, tendremos que mirar muy arriba para ver las cimas de las montañas que rodean este precioso rincón alpino.
Cómo descenso a Molveno por el aespectacular sendero que conduce al altiplano de Pradel. Continuaremos con vistas sobre el Lago di Molveno, y esta vez sí, al finalizar la excursión podremos darnos un buen chapuzón en sus aguas.
Temprano por la mañana, nos trasladaremos en vehículo por carretera pasando por el Paso del Tonale hasta Ponte di Legno. El propio viaje por carretera ya es bonito ya que dejaremos atrás las Dolomitas de Brenta y bordearemos por el norte el macizo de Presane y Adamello. Nuestro destino es la Malga Caldea, punto de acceso al Lago d´Avio.
¡Qué cerca estamos de las Dolomitas de Brenta y a la vez qué diferente es el paisaje por el que caminaremos! Ya inmersos en el macizo de Adamello, la litología cambia pasando a rocas ígneas y metamórficas dotando al paisaje de otros rasgos. Además, aquí la presencia no tan lejana de grandes glaciares que esculpieron las montañas se puede ver ya que han dejado su impronta.
Ascenderemos a la Punta del Venerocolo, una cima de 3.310 m de altura que goza de unas espectaculares vistas de la imponente cara norte del Monte Adamello. Cuando lleguemos al Paso del Venerocolo, la panorámica del enorme glaciar Vendretta di Pisgana no nos dejará indiferente, ¡Quien tuviera unos esquís para bajar por el! Sólo nos quedara la amplia cresta para alcanzar la cima y disfrutar de una increíble vista sobre un mar de hielo que forma el glaciar Vendretta del Mandron.
Tras la ruta nos trasladaremos a un hotel cercano al aeropuerto.