Paralela al GR 11, y atravesando las sierras interiores del Pirineo, discurre el trazado de esta senda de Gran Recorrido, poco conocida y menos montañera, pero de gran belleza al transitar por parajes solitarios desde los que se ofrecen vistas inéditas de las grandes moles del Pirineo. Aprovecharemos pues el balizamiento del GR 15 que atraviesa la aldea de Urdués (885 m), e inicio de nuestra ruta que tras atravesar el Collado de Golpineras (1.000 m) llega hasta la población de Echo (838 m) para ascender finalmente a Siresa (850 m), llegando así caminando a nuestro alojamiento.
Es el más Occidental de todos los Ibones de Pirineos y quizá uno de los de mayor belleza, encajonado en un pequeño circo de rocas de absoluta verticalidad, nos hará sentir la grandeza que sólo los grandes espacios naturales son capaces de expresar. Comenzaremos nuestra ruta en la Selva de Oza para dirigirnos hacia el Norte siguiendo el río Aragón Subordan, llegados a las praderas de Guarrinza remontaremos el camino que nos conduce hasta el Puerto del Palo, el cual abandonaremos para hacer una media ladera que nos sitúa en el Ibón, donde podremos disfrutar de esta joya pirenaica, la vuelta la realizaremos por el barranco de Acherito.
La ruta de hoy transita una de las variantes más bonitas del GR 11 que es la que transcurre a los pies de la Sierra de Gabas. Partiremos desde la carretera que conduce a la Selva de Oza, cruzaremos el río Aragón Subordán y el GR 11 nos conduce por el hayedo de Gabardito hasta el refugio del mismo nombre, donde se encuentra situada una pequeña estación de esquí de fondo. Desde aquí el sendero se vuelve más espectacular al franquear el Puntal de los Porquez, sendero estrecho que nos da paso al Barranco de Taxeras y al Plan de Dios te Salve, nosotros continuaremos por este último para alcanzar el Plan de Arniz donde podremos disfrutar de las vistas del Bisaurín el cual se alza en frente nuestro.
Ascensión clásica al pico Petrechema desde el refugio de Linza en el valle de Ansó. La ascensión sigue el itinerario de la GR-11 pasando primero junto al Mehir de Linza y luego por un collado al Sur del collado de Linza y donde se bifurcan 2 senderos, el del Norte para ir a la Mesa de los Tres Reyes y el de la derecha (Este) que nos conducirá a la cima del pico Petrechema o Petretxema. Faldeamos un cordal hervoso que separa las cuencas de la Hoya de la Solana al Norte y las Foyas del Ingeniero al Sur hasta un abalcodada donde giraremos al norte para luego coger la cresta final hasta la cima del pico Petrechema.
No podemos abandonar el Valle de Echo sin visitar este paraje localizado entre las moles calizas del Codero Acher y Peñaforca; aquí el Aragón Subordán ha labrado un profundo y estrecho desfiladero junto al que discurre la antigua Calzada Romana Cesar Augusta, que en tiempos del Imperio Romano enlazaba la península con tierras centroeuropeas, y que actualmente es aprovechada por la traza del GR 65 y la senda pirenaica GR 11. Tras recorrer este espectacular tramo desde Selva de Oza, accederemos a la Boca de Lo Infierno, paso angosto desde el que se recorrerá el tramo mejor conservado de la Calzada Romana, que desemboca en el Puente de Santa Ana (941 m). Seguiremos recorriendo el río Aragón Subordán para acabar en nuestro alojamiento en Siresa.
Paralela al GR 11, y atravesando las sierras interiores del Pirineo, discurre el trazado de esta senda de Gran Recorrido, poco conocida y menos montañera, pero de gran belleza al transitar por parajes solitarios desde los que se ofrecen vistas inéditas de las grandes moles del Pirineo. Aprovecharemos pues el balizamiento del GR 15 que atraviesa la aldea de Urdués (885 m), e inicio de nuestra ruta que tras atravesar el Collado de Golpineras (1.000 m) llega hasta la población de Echo (838 m) para ascender finalmente a Siresa (850 m), llegando así caminando a nuestro alojamiento.
Sin duda es una de las montañas más emblemáticas del Valle de Echo, pues su silueta característica es fácilmente identificable desde muchos puntos; geológicamente es un espléndido sinclinal colgado, es decir, un antiguo valle glaciar que ha quedado elevado en la cima de la montaña por el efecto de la erosión, constituyendo su cima una peculiar atalaya desde donde se divisa gran parte del pirineo occidental. Su ascensión sin la presencia de nieve al vértice de 2.384 metros de altitud requiere únicamente superar las fuertes pendientes de sus pedreras para acceder al valle colgado, recorriendo posteriormente parte de este para llegar a su cumbre.
Punta de la Cuta es la cima más Occidental de la Sierra de Gabas, fácil de reconocer por su aspecto rocoso que la diferencia de las alomadas cimas del resto de la sierra.
Mismo recorrido que el nivel B hasta el Plan de Dios te Salve, desde aquí nuestra ruta cambiará en dirección sur para ascender sin dificultad por la loma que nos conduce hasta una última rampa rocosa que nos coloca en la cima con magníficas vistas sobre la Punta Aguerri y el Bisaurín.
Es difícil decidir cuál de sus tres nombres es más sugerente, si el castellano, el vasco o el francés: Mesa de los Tres Reyes, Iru Errege Maia y Pic de Trois Rois. En lo que hay consenso es en considerar a esta montaña una de las más bellas del Pirineo navarro y de toda la cordillera, pese a que no supera los dos mil quinientos metros. Su nombre, tan cargado de coronas, se debe a que en su cumbre se daban cita los reinos navarro, aragonés y bearnés, y la leyenda cuenta que en alguna ocasión los reyes se dieron cita en su cumbre sin salir cada uno de su reino.
La ruta se inicia en el refugio de Linza y tras alcanzar el collado del mismo nombre pasaremos por la espectacular planicie de la Hoya de la Solana, limitada por las cumbres de Petrechema y el Mouscaté. Desde aquí ascenderemos al collado Escoueste y tras remontar los contrafuertes occidentales del Budogia alcanzaremos la cumbre de la Mesa, desde donde podremos disfrutar de un sobéebio panorama cuajado de montañas que se abre en derredor.
No podemos abandonar el Valle de Echo sin visitar este paraje localizado entre las moles calizas del Codero Acher y Peñaforca; aquí el Aragón Subordán ha labrado un profundo y estrecho desfiladero junto al que discurre la antigua Calzada Romana Cesar Augusta, que en tiempos del Imperio Romano enlazaba la península con tierras centroeuropeas, y que actualmente es aprovechada por la traza del GR 65 y la senda pirenaica GR 11. Tras recorrer este espectacular tramo desde Selva de Oza, accederemos a la Boca de Lo Infierno, paso angosto desde el que se recorrerá el tramo mejor conservado de la Calzada Romana, que desemboca en el Puente de Santa Ana (941 m). Seguiremos recorriendo el río Aragón Subordán para acabar en nuestro alojamiento en Siresa.