Su superficie casi llana nos brinda la agradable sorpresa de más de 200 km de costa, con multitud de playas y calas solitarias. Menorca presenta una atmósfera casi intacta, virgen; de localidades apacibles, gentes cordiales y aguas transparentes.
Durante nuestra estancia recorreremos las etapas más interesantes del Camí de Cavalls, el histórico camino que costea toda la isla y que es la mejor manera de descubrir la gran riqueza natural y patrimonial de una isla que reúne prácticamente todos los ecosistemas del Mediterráneo.
El GR-223, conocido como Cami de Cavalls (Camino de Caballos), es un sendero de Gran Recorrido de 185 kilómetros que circunvala la isla de Menorca y que nos permitirá disfrutar de la variedad paisajística y de los elementos etnológicos de la isla a la vez que podremos observar el contraste entre las zonas urbanizadas y las vírgenes.
"El Camí de Cavalls no es, tan sólo, un camino hecho de la suma de veredas o senderos, que da la vuelta a la isla, sino un patrimonio colectivo que forma parte de nuestra identidad". Esta frase de J. Gomila ilustra el sentimiento de los menorquines hacia el Camí de Cavalls. En nuestro viaje hemos seleccionado alguna de las mejores rutas que nos brinda este magnífico camino
Los orígenes de este antiguo sendero costero son poco conocidos. Se sabe que, en el siglo XIV, ya existían algunos tramos que facilitaban la defensa de la isla y que, más adelante, la construcción de torres de vigilancia costera contra las incursiones de los piratas hizo más necesaria la existencia de un camino perimetral que diese la vuelta a la isla. En el siglo XVIII la administración inglesa lo consideró como Camino Real y, paralelamente, ya se utilizaba como vía de comunicación de uso público.
En las rutas que hemos selecionado nos esperan las calas más famosas de Menorca cuyo atractivo es muy difícil disfrutar en soledad, salvo en estas fechas invernales. Entre ellas destacan las paradisiacas Cala Macarella, Macarelleta o Cala En Turqueta en la costa sur, o Cala Pregonda en la costa norte, a las que llegaremos siguiendo la traza del Camí de Cavalls. Pero no sólo hay calas bonitas en la isla de Menorca, sus acantilados con hermosos faros son otro de sus iconos más representativos. Los Faros de Punta Nati y Cavallería con sus espectaculares puestas de sol brillan de manera especial en invierno.
La antigua capital de la isla es una encantadora ciudad donde alojarse, señorial a la vez que medieval, en la que es un auténtico placer recorrer las estrechas calles del casco antiguo, pasear por su puerto hasta el Castillo de San Nicolás, tomarse un helado o una cerveza en la Plaza del Borne o en la de Sas Voltes al atardecer.
Una vez en Menorca nos trasladaremos hasta nuestro alojamiento en Mahón.
Caminaremos por la costa oriental de Menorca, entre pequeñas calas, la Albufera des Grau y el Mediterráneo. Terminaremos junto al singular faro de Favàritx, uno de los rincones más emblemáticos de la isla.
Una etapa de contrastes que nos llevará desde el paisaje salvaje de Favàritx hasta los cultivos, pastos y humedales de las Salinas de Addaia. Terminaremos junto al Mediterráneo, en la espectacular playa de Arenal d’en Castell.
Partiremos de Cala Tirant para adentrarnos en uno de los sectores más agrestes y mejor conservados de la costa norte de Menorca. El Camí de Cavalls nos llevará entre pequeñas calas, acantilados y un paisaje mediterráneo modelado por el viento y el mar, hasta alcanzar Cala Binimel·là, uno de los rincones más bellos y salvajes de este tramo del litoral.
Desde aquí continuaremos hacia el oeste siguiendo una costa cada vez más solitaria, atravesando barrancos y pequeñas calas hasta llegar a Els Alocs, donde finalizaremos la etapa.
Para los que no quieran completar todo el itinerario es posible parar a mitad de camino (unos 10 km de caminata aproximadamente) en Cala Binimel.là y esperar a que el resto finalice el itinerario.
Recorreremos la costa sur de Menorca entre Cala Galdana y el Cap d’Artrutx, siguiendo las características marcas rojas y blancas del Camí de Cavalls. A lo largo de la etapa descubriremos algunas de las calas y playas más espectaculares de la isla, como Macarella, Cala Turqueta y Cala Talaier, donde las aguas transparentes y el entorno natural invitan a hacer una parada y disfrutar del Mediterráneo.
Finalizaremos la ruta en el faro de Cap d’Artrutx, uno de los faros más singulares de Menorca, situado sobre un espectacular tramo de costa y con magníficas vistas sobre el mar. Fue construido a mediados del siglo XIX para señalizar este estratégico extremo de la isla y orientar a los barcos que navegaban por estas aguas.
Su ubicación, sobre un tramo de costa abierto al Mediterráneo, lo convierte además en un magnífico lugar para disfrutar de las vistas sobre el mar y de los últimos rayos de sol del día.
Una etapa de grandes contrastes que atraviesa los profundos barrancos de la costa sur y algunas de las playas vírgenes más bellas de Menorca, como Binigaus. Finalizaremos en Son Bou, junto a su extenso arenal, su sistema dunar y el importante humedal del Prat de Son Bou.
Visitaremos el Pont d´en Gil y daremos un paseo por Ciutadella. Traslado al aeropuerto y vuelo de regreso.