A diferencia de los ciclistas más intrépidos que recorren la ruta desde el Mediterráneo hasta el Atlántico, coronando un emblemático puerto de montaña pirenaico tras otro, la Vélosud ofrece una alternativa más relajante, siguiendo las suaves estribaciones de los Pirineos y convirtiéndose así en una ruta ciclista accesible a un público mucho más amplio. Así pues, esta forma de pedalear al pie de la gran cordillera ofrece no sólo espléndidas vistas de las cumbres sino también un completo mosaico de paisajes que abarcan valles, campiñas o riberas fluviales, sin olvidar su sorprendente patrimonio arquitectónico, invitando con él a descubrir joyas en cada parada. Así, atravesaremos esta porción de la Francia rural por carreteras tranquilas, carriles bicis y tramos de senderos acondicionados en los que la transformación progresiva del paisaje es una constante.
De los más de 650 kilómetros que tiene esta gran columna vertebral del Pirineo, recorreremos en este viaje el tramo comprendido dentro de los Pirineos Atlánticos, enclavado en las regiones de Occitania y Nueva Aquitania, comenzando en el lugar de peregrinación de fama mundial que atrae a miles de visitantes, Lourdes, y finalizando junto la hermosa costa atlántica de Biarritz, en el país vasco-francés. La mayor parte de nuestra ruta ciclista transcurre principalmente por carreteras secundarias tranquilas, pero también cuenta con muchos kilómetros de carriles bici, ya sean vías verdes, llamadas voies vertes en francés, o senderos para bicicletas. A lo largo de toda nuestra ruta ciclista encontraremos las emblemáticas señales que indican el número V81 y que corresponden con "La Vélosud", la gran ruta ciclista del sur del país galo.
Estaremos alojados las dos primeras noches en Lourdes, aprovechando la primera jornada ciclista para pedalear por la "Voite Verde des Gaves" la vía verde que enlaza Lourdes con Pierrefitte Nestalas antes de realizar las tres largas etapas sin apenas desnivel que unen la ciudad santa con la población de Pau primero, Orhez después y finalmente Bayona, disponiendo de tiempo en la última jornada para acercarnos a la costa atlántica de Biarritz y asomarnos a su faro y la famosa "Rocher de la Vierge".
En las etapas contaremos con el traslado de equipajes entre los diferentes alojamientos para poder realizarlas con mayor comodidad.
Viaje a Lourdes por Irún (640 km; autovía hasta Pau). Antes de acomodarnos en nuestro hotel y conocer este peculiar centro de peregrinación, en función del tiempo disponible dispondremos de la tarde libre para conocer esta emblemática población.
Como aperitivo al recorrido itinerante de las siguientes jornadas a través de la Vélosud, comenzaremos a pedalear sobre esta antigua vía de ferrocarril de los “torrentes” (Les Gaves) siguiendo el curso de uno de los grandes ríos pirenaicos: el Gave de Pau, a cuyas orillas se asientan una docena de pueblos pirenaicos rodeados de exhuberante vegetación y salpicados de casas de labranza, iglesias románicas o puentes medievales. Remontaremos este gran valle hasta Pierrefitte Nestalas, en un recorrido de ida y vuelta por el mismo itinerario.
Nuestra primera etapa ciclista de la Vélosud nos llevará desde Lourdes, en la provincia de Bigorre, hasta la ciudad de Pau ubicada ya en provincia de Béarn; pedalearemos junto a las orillas del río Gave de Pau, un importante torrente de montaña que nace en las altas montañas de los alrededores de Gavarnie y a cuyas orillas se asientan Lestelle-Bétharram y Saint Pé de Bigorre con sus bien conservadas arquitecturas típicas de la región. A partir de Nay, encantadora villa medieval, el paisaje de montaña da paso a las fértiles llanuras que nos acercan hasta la capital de los Pirineos atlánticos, Pau, cuyo casco histórico rematado por el castillo nos recibe a la entrada.
En la segunda jornada itinerante seguiremos pedaleando por el valle del Gave de Pau cruzando varios de sus afluentes y enlazando Pau con la capital de la antigua provincia de Béarn, Orthez; este tramo de la ruta ciclista evoca las históricas cabalgatas de los poderosos vizcondes de Béarn en la Edad Media. Pedalearemos plácidamente a través de la vía verde y sus ramales hacia los tranquilos pueblos de Artiguelouve, Arbus y Tarsacq, atravesando más tarde zonas rurales junto al tranquilo valle del Geu donde se asientan pequeñas poblacines como Mourenx, bañados por los lagos de pólder de Biron. Finalmente nos aguarda el encanto de la pequeña ciudad de Orthez, a cuyo casco antiguo se accede a través de calles empedradas rematadas por su puente medieval.
Larga jornada que a través de llanuras agrícolas salpicadas por pequeños castillos como el de Bellocq y antiguas líneas de ferrocarril adaptadas para ciclistas con túneles iluminados nos lleva primero hasta Salies-de-Béarn, una ciudad histórica productora de sal y balneario termal, salpicada de joyas arquitectónicas. El pedaleo lo haremos a través de zonas rurales y por carriles reservados para el tráfico no motorizado, y saldrán a nuestro paso primero la encalada aldea de Came y más tarde la histórica población de Bidachele poco antes de retomar el cauce del río Adour que habíamos abandonado, llegando así al pueblo de Urt, con su antiguo puerto pesquero. Finalmente nos iremos acercando al estuario del río que anuncia la entrada en Bayona y la proximidad del atlántico.
Desde el alojamiento de Bayona, dispondremos de unas horas para pedalear hasta la costa de Biarritz, presidida por su "Grande Plage" ubicada en un entorno idílico para finalizar esta pequeña aventura ciclista, pudiéndonos acercar hasta el faro y la "Rocher de la Vierge", el lugar más emblemático de esta villa marinera. Al mediodía, nos recogerá el bus para emprender el viaje de regreso.