Bruksvallarna, en el valle de Funasdalen, es el espacio nórdico más reputado de Suecia. Situado en la parte media del país, junto a la frontera con Noruega, posee un imponente estadio de esquí nórdico y abre la temporada de forma ultratemprana, gracias al almacenamiento de nieve, y es el terreno donde entrenan habitualmente los equipos nacionales suecos y noruegos.
Ramundberget, donde se encuentra nuestro confortable hotel, es la zona más tranquila y aislada Bruksvallarna. Una estrategia habitual de los fondistas locales y que también seguiremos nosotros, es partir esquiando del hotel y dirigirse hacia la zona principal de Bruksvallarna, con el viento y el desnivel a favor, y a partir de ahí continuar por cualquiera de las rutas posibles hacia un punto con parada de bus público y regresar cómodamente en él al hotel. Estos puntos pueden ser Fjallnas, Asvalen, Tanndalen, Funasdalen o incluso, para los más correcaminos, Tannas. Si añadimos que todos estos destinos tienen, a su vez, sus propios circuitos y bucles, el área suma más de 300 km aptos para clásico y patinador.
Las våffelstugor (literalmente cabañas de gofres) son cabañas históricas de madera, muchas de ellas con más de un siglo de antigüedad, situadas estratégicamente en los cruces de pistas a lo largo de los valles y en las mesetas altas. En ellas se pueden tomar bebidas y comidas calientes, incluyendo los gofres suecos y otras delicias.
Como complemento a estas cabañas, la red está salpicada de Raststugor, pequeñas construcciones de uso público, gratuito y libre, equipadas con bancos, estufa y leña cortada. Juntas forman una red de seguridad y placer que permite realizar travesías de decenas de kilómetros entre Ramundberget, Bruksvallarna y Funäsdalen con la tranquilidad de tener siempre un refugio cálido a pocos kilómetros de distancia.
Tras las vacaciones navideñas y hasta el comienzo de las vacaciones de invierno (Sportlov) que se suceden por semanas de febrero a marzo, las zonas de esquí suecas disfrutan de un bajón muy significativo de afluencia local. Esta circunstancia, unida a que los días empiezan a ser algo más largos y las condiciones de nieve suelen ser óptimas, hacen de esta última semana de enero un momento ideal para esquiar en Suecia.
Vuelo a Roros con escala en Oslo. En un transfer privado cruzaremos la frontera entre Noruega y Suecia y continuaremos hasta nuestro hotel en Ramundberget (100 km, 1 h 30), donde nos alojaremos.
La mayor parte de los días empezaremos esquiando desde el propio hotel, y este primero no será excepción. Para ir calentando motores nada mejor que quedarnos en nuestro propio sector.
Seguimos con la zona más cercana al hotel y que da nombre a nuestro viaje, Bruksvallarna. Anque pasaremos más de un día por aquí, el plan es dedicar esta jornada a este sector en particular.
Seguimos la progresión y nuestro objetivo hoy será alcanzar la zona central del dominio, que tiene muchas posibilidades: desde la zona más baja junto al lago a preciosas zonas boscosas; y para los más atrevidos, la pista que asciende hacia las montañas situadas al noroeste de Ljusnedäl.
La travesía de Ramundberget a Fjallnas cruzando el altiplano, es una ruta de al menos 21 km y 365 m de desnivel en el que pondremos a prueba nuestra resistencia. Paisajes infinitos y solitarios nos esperan este día.
Jornada dedicada al extremo sur del dominio esquiable. Solo los esquiadores más en forma podrán llegar aquí esquiando desde el hotel, así que el plan para el resto será coger el bus público y comenzar en Tannas con el profesor.
Hay dos programas posibles para este día, desplazarnos en bus al sector y recorrerlo completamente, o hacer una segunda travesía y llegar aquí esquiando, que en este caso tendría una longitud de entre los 22 y los 30 km según la variante elegida.
Regresamos a Röros (Noruega) en transfer privado y cogemos el tren que nos llevará de regreso al aeropuerto de Oslo, donde volaremos a España. De esta forma evitamos la arriesgada conexión de solo dos horas que tendríamos si hacemos todo el trayecto en avión.