Cañones del Ebro

Bosques ribereños de Las Merindades

29 MAYO 2026
31 MAYO 2026
DURACIÓN:
3 DÍAS
375 € Reservar
17 km
DISTANCIA
Subida 300 m
Bajada 300 m
Senderismo
1,53 puntos
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La ruta que vamos a realizar hoy es una de esas rutas difíciles de olvidar, ya que conoceremos uno de los rincones más bellos de la provincia de Burgos. El río Ebro es aún joven cuando se despide de tierras cántabras, a poco de hacerse castellano va a su encuentro, desde el sur, el Rudrón. De la unión de ambos surge un paisaje singular de cañones, hoces y escarpes. En algunos tramos el cañón llega a alcanzar los 200 metros de profundidad. Tomando como punto de partida el pueblo de Valdelateja seguiremos la orilla del Rudrón en principio hasta la confluencia con el Ebro. La vegetación de ribera contrasta con el bosque mediterráneo que encuentra cobijo en el microclima creado en el fondo del cañón y que nos acompañará hasta la población de Pesquera del Ebro, donde destacan diversos palacios y casas señoriales por donde callejearemos. Tras la visita cruzaremos el puente medieval sobre el Ebro y tras un breve tramo por carretera, que apenas soporta tráfico, tomaremos el camino que nos llevará hasta el pueblo semiabandonado de Cortiguera. Desde aquí seguiremos nuestra ruta que nos llevará hasta la parte superior del Cañón desde donde podremos contemplar una magnífica panorámica sobre los meandros del Ebro, continuaremos hasta finalizar la ruta en Valdelateja

11 km
DISTANCIA
Subida 290 m
Bajada 290 m
Senderismo
1,12 puntos
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No podemos abandonar esta zona del Alto Ebro sin caminar por uno de los bosques de roble albar mejor conservado de la Cornisa Cantábrica, el Monte Hijedo, reliquia viva que antaño cubría una extensa superficie del norte burgalés y a la que las leyendas atribuyen el calificativo de “extraordinarias selvas boscosas pobladas de terribles fieras”. Para acceder a este valiosísimo espacio natural habremos de atravesar la aldea de Santa Gadea de Alfoz, en el extremo occidental de Las Merindades, para internarnos junto al cauce del arroyo Hijedo que remontaremos hasta su nacimiento, cruzando posteriormente los tres barrancos principales que dan vida al río y completando así este itinerario circular, siempre bajo la sombra de espléndidos robles albares, hayas y algún que otro tejo.