El Saghro

Un "Monument Valley" a las puertas del Sáhara

Trekking
Trekking

Exigencia física

Media

Épocas recomendadas

Todas salvo verano

Rango de duración

8 días

Próximas fechas

Sin fecha de programación prevista.
La roca de Bab n’Ali, uno de los emblemas del Saghro
Bab Ali Carlos Sánchez Pascual
Bab n' Ali
Camino de la formación conocida como el Elefante
El Elefante
Niños de una familia nómada del Saghro
Farallones de Tassigdelt Tamajgalt camino del Tizi n' Ouarg (última etapa)
Tassigdelt Tamajgalt (Igli)
La Espalda del Camello desde el albergue de Igli
Panorama del Saghro
La meseta elevada de Tassigdelt Tamajgalt (Igli) al atardecer
Oasis en el Saghro
Campamento
Las montañas nevadas del Atlas desde el valle del Dades
Palmeral de Skoura con el Atlas al fondo
Kasbah de Taourirt
Camino junto a los farallones de Tassigdelt Tamajgalt (Igli)
Kasbah de Amridil (Skoura)
Farallones del Circo de Igli
Bab Ali Carlos Sánchez Pascual
Farallones de Tassigdelt Tamajgalt camino del Tizi n' Ouarg (última etapa)

El Saghro, la antesala del Sahara.

Llamado en ocasiones el “Hoggar marroquí”, el macizo pre-sahariano del Sagrho es un universo de fascinantes formaciones minerales. Torres aisladas, paredes rocosas y altiplanos tabulares componen un paisaje que nos evoca por momentos entornos muy distantes a estas latitudes, dados a conocer por los westerns clásicos.
Cómo describir sino el entorno de las majestuosas torres de Bab n’Ali, o las montañas del Circo de Igli, sino como un pequeño Monument Valley, que como aquél exige un formato “Cinemascope” para ser abarcado.
Desde el final del otoño al inicio de la primavera, la calidad de la luz y la variedad de colores de las rocas dan al Sagrho una belleza sobrecogedora. Un lugar para los que aman los espacios abiertos y saben apreciar la belleza de la naturaleza más áspera y salvaje.

El Anti-Atlas.

Formado durante la era primaria, el Macizo del Saghro pertenece a la extensa cadena del Anti-Atlas, que corre paralela al Atlas por el sur durante un centenar de kilómetros. Su vertiente norte es más bien abrupta, con una larga y oscura cresta cimera es de origen volcánico, mientras que la vertiente sur está compuesta de conglomerados ocres sobre rocas eruptivas, con un relieve complejo, cortado por cañones, que descienden progresivamente hacia el palmeral de Nkob.

La estepa, los oasis y el cultivo de la Jena.

La vegetación natural del Saghro es de tipo estepario y está muy aclarada. Los espacios cultivables forman pequeños oasis o islotes irrigados a lo largo de los oueds (ríos) con trigo, cebada, almendros, higueras y palmeras aportando, aquí y allá, un toque de verdor. Pero ninguna de estas especies puede competir con la llamada “planta del paraíso”, la Jena, que purifica, tonifica, embellece, colorea, protege, calma, cura y aporta la baraka, la fortuna.


Programa

Vuelo directo a la ciudad de Ouarzazate y traslado al hotel, con tiempo para visitar la Kasbah de Taourirte antes de cenar.


Traslado por el valle del Dades, con las grandes montañas del Atlas a nuestra izquierda, hasta la población de Kalat M’Gouna, que debe su nombre al M’Goun, el gran coloso de esta cordillera que se yergue hacia el norte. A pocos kilómetros de Kalat se encuentra la aldea de Aït Youl, donde comenzamos el trekking por el Saghro.


Interesante etapa en la que franquearemos un collado a más de 2.000 y el pueblo de Tagmout, antes de llegar a la bonita aldea de Assaka con su kasbah abandonada, nuestro destino de hoy.


Largo descenso de gargantas y posterior remontada de una gran depresión antes del corto descenso final al pueblo de Irhazzoun, dominado por las paredes esculpidas de Tadaout n’ Tablah.


Hoy conoceremos las impresionantes torres de Bab n’Ali, que parecen tan cerca que se puede tocar. Los bereberes dicen que la torre principal aislada (escalada por primera vez en 1963) se corresponde con un hombre, mientras que el otro conjunto de agujas rocosas, a una mujer rodeada de niños.


Entretenida etapa que empieza por el salvaje Cañón de Aqqa n’Oufourar y pasa frente al Elefante, antes de llegar a Igli.
Por la tarde, para los que aún tengan ganas, nos acercaremos a la Espalda del Camello, otro de los símbolos del Saghro.


Soberbia etapa para finalizar este fascinante trekking. La más exigente físicamente, pero también de las más bellas y en la que ascenderemos (opcionalmente) a la cima más alta de las montañas del Saghro, el Jebel Kouach (2.592 m).
Al finalizar la etapa nos trasladaremos a la localidad de Boumalne Dades (40 km), donde pernoctaremos.


Camino de Ouarzazate (115 km) nos detendremos en la población de Skoura para visitar la famosa Kasbah de Ameridil, una joya oculta en un palmeral en el que muchas de las kasbah se mantienen habitadas. Tras la visita seguiremos camino a Ouarzazate donde cogeremos el vuelo de regreso