Lhasa - Kailash Tour

Katmandú - Lhasa - Gyantse - Shigatse - Mana Sarovar - Kailash

Cultura
Cultura
Trekking
Trekking

Exigencia física

Baja / Media

Épocas recomendadas

Todas menos invierno

Rango de duración

16 / 18 días

Próximas fechas

Sin fecha de programación prevista.
Montañas del Himalaya en el camino entre Saga y Kerung
Palacio de Potala en Lhasa
Monasterio de Chiu y monte Kailash
Monte Kailash (6.638 m)
El Shisha Pangma (8.013 m) desde el Lago Paiku
Una peregrina inicia la Kailash Kora en Darchen con el Monte Gurla Mandhata al fondo
Monasterio de Drepung (Lhasa) Dennis Jarvis
Un monje en pleno debate en el patio del Monasterio de Sera (Lhasa) momo
Dzong (fortaleza) de Shigatse, contruida a semejanza del de Potala
Niño monje en el monasterio de Tashilunpo (Shigatse)
Peregrino en el monasterio de Tashilunpo (Shigatse)
Fortaleza de Gyantse
Fortaleza de Gyantse
Chorten de Kumbum (Gyantse)
Montañas nevadas alrededor del lago Mana Sarovar
Peregrinos realizan la kora alrededor del Mana Sarovar (80 km de circunferencia)
Arco iris sobre el lago Mana Sarovar
Monasterio de Chiu en el lago Mana Sarovar con el Kailash al fondo
El Kailash desde el Lago Mana Sarovar
En ruta por la Kailash Kora
Kangni Chorten en la Kailash Kora
Peregrinos en el ascenso al paso Drolma La (5.640 m) en la Kailash Kora
Un breve descanso en la Kailash Kora
Lago Kadoe, en el descenso del paso Drolma La
Drira Gompa en la Kailash Kora
Carretera de Saga a Kerung junto al Lago Paiku
Lago Paiku (4.590 m) en el camino de Saga a Kerung
El Shisha Pangma (8.013 m) desde el Lago Paiku
Curvas de la carretera en el paso Zhongma (5.200 m), entre el lago Paiku y Gyirong.
Un camion en a Carretera de la Amistad entre Lhasa y Katmandú
Plaza Durbar de Bhaktapur
El monsterio de Thrangu Tashi Yangtse en Namo Buda.
Patan

El Tíbet, techo del mundo

El Tíbet, con sus 4.000 m de altitud media, es la región más alta del planeta. En su territorio se encuentran algunas de las montañas más altas del mundo, incluyendo el Everest, que hace frontera con Nepal. En el altiplano tibetano nacen varios de los grandes ríos asiáticos, como el Indo, el Ganges, el Yangtze y el Mekong, a veces originados en grandes lagos de planicie, que son a su vez los más altos del planeta.
Todo en el Tíbet es superlativo y extremo. Y esta fascinante geografía hace de él un lugar mágico, espiritual, envuelto en ese misticismo que desprende una naturaleza que exhala dureza pero también belleza y paz, y que conecta con todo lo trascendente incluso al más descreído materialista filosófico.

Un poco de historia

La historia del país va y viene entre imperios, protectorados y matrimonios de conveniencia con sus vecinos, que fueron dibujando distintos lazos con el imperio chino y el mongol. El último y breve período independiente (1913 – 1950) finalizó con la ocupación china y el consiguiente exilio del Dalai Lama, cabeza del anacrónico régimen feudal teocrático que regía el Tíbet en pleno siglo XX. Después llegaron la feroz represión china contra la población, los desmanes de la revolución cultural de Mao contra el patrimonio, el asentamiento de población china favorecida por el gobierno y la modernización del país, con inversiones millonarias en infraestructuras.

Kailash Kora, un trekking de tres días alrededor de la montaña sagrada

La kora es una peregrinación que consiste en girar alrededor de un lugar sagrado en el sentido de las agujas del reloj. Este lugar puede ser un monasterio o un chörten (estupa budista) pero también un lago o una montaña.
El Kailash (6.638 m) es probablemente la montaña más sagrada del planeta. Morada de Buda para los budistas y de Shiva para los hinduistas, no tiene ningún intento conocido de ascensión y es destino de miles de peregrinos, que lo circunvalan sufriendo los rigores del clima y de la altitud. Para los más ancianos, la eventualidad de morir haciendo la Kailash Kora es un privilegio.
Esta kora será uno de los objetivos principales del viaje; rodear el Kailash en un trekking de tres días, disfrutando de la belleza de cada una de las caras que nos va mostrando al tiempo que nos dejamos seducir por la espiritualidad del lugar.

Viajar al Tíbet

Su particular situación política hace que no sea fácil viajar al Tíbet y el control del turismo extranjero es férreo. La manera más fácil de hacerlo es entrando por Nepal. Aun así, los trámites se demoran tres días y por ello comenzamos el viaje con la interesante visita de Katmandú y su valle.
Desde Katmandú volaremos a Lhasa, capital del Tíbet, donde permaneceremos dos días y medio visitando el fastuoso e intimidante palacio de Potala, residencia de los lamas, el Monasterio de Jokhang, el más antiguo del país y otros lugares de interés.
A continuación iniciaremos el viaje por carretera de 1.300 km al Monte Kailash, pasando por Gyantse, una de los pueblos más antiguos del país, y Shigatse, la segunda ciudad en tamaño. Llegando ya al Kailash, nos detendremos también en el lago Mana Sarovar, uno de los más sagrados para el budismo y el hinduismo.
Tras el trekking regresaremos a Nepal por el paso Rasuwa Ghadi, único transitable tras el cierre de la llamada Ruta de la Amistad, que conecta Lhasa y Katmandú, por los daños sufridos a causa del terremoto de abril de 2015.


Programa

Vuelo a Katmandú desde las ciudades de origen.


Llegada al aeropuerto de Katmandú y traslado al hotel.


Jornada dedicada a visitar los lugares más interesantes culturalmente de la ciudad de Katmandú.
Primero nos desplazaremos a Pashupatinath, lugar sagrado y de peregrinación y donde se incineran a los muertos según la religión hindú. Nuestro siguiente destino será Boudhanath, la estupa más grande del budismo tibetano, frente a la cual almorzaremos. Tras la comida y el descanso nos trasladaremos a Swoyambhunath (popularmente conocido como Templo de los Monos) situado en la cima de una colina con preciosas vistas sobre Katmandú. Finalizaremos esta intensa jornada con la Plaza Durbar, algunos de cuyos monumentales edificios fueron seriamente dañados por el terremoto de 2015. Sin embargo, allí sigue, por ejemplo, la casa de la diosa viviente Kumari, que podremos visitar.


Namo Buda (Takmo Lüjin) es un importante lugar de peregrinación budista en Nepal, y tiene una de las tres principales estupas del valle de Katmandú. Está a unos 40 km de Katmandú. Camino de Namo Buda visitaremos Patan y la Plaza Durbar de Bhaktapur. Uno de los mayores alicientes de este completo día es que dormiremos en el monasterio Thrangu Tashi Yangtse, en Namo Buda.


Tras el desayuno en el monasterio nos trasladaremos al aeropuerto de Katmandú para coger el avión a Lhasa, capital del Tíbet, situada a 3.600 m de altitud. Por la tarde nos desplazaremos a la Plaza de Barkhor, que acoge el templo de Jokhang, el más antiguo templo budista del Tíbet (siglo VII) y también el más venerado. Lo corona la rueda del dharma con 8 radios, rodeada por un ciervo macho y otro hembra.


Jornada dedicada al fastuoso Palacio de Potala, máxima expresión de la arquitectura tibetana y residencia de los Dalái Lama desde que Lozang Gyatso lo fundó en el siglo XVII hasta 1959, fecha en la que el decimocuarto Dalai Lama se exilió a la India.


Nuestro último día en Lhasa estará dedicado a estos dos importantes monasterios situadas en las afueras de la ciudad y a otros lugares de interés que pudieran haber quedado en el tintero.


Viaje a la ciudad de Shigatse (350 km), la segunda del Tíbet, que haremos no por la carretera directa, sino por Gyantse, una pequeña y antigua ciudad donde se encuentra el mayor Kumbun del Tíbet, y donde pasearemos también por las calles de la ciudad vieja. Tras la visita de Gyantse contiuaremos viaje a Shigatse, pero antes haremos una pequeña parada en el Monasterio de Shalu, situado ya muy cerca ya de Shigatse, donde pernoctaremos.


Antes de emprender el largo viaje a Saga (500 km) nos acercaremos a ver el Dzong de Shigatse, construido a imitación del Palacio de Potala, y visitaremos el monasterio de Tashilhunpo, el segundo mayor del Tíbet.


Viaje de 420 km en el que nos sumergiremos por completo en los impactantes paisajes tibetanos. Tras la parada obligada en la aldea de Paryang observamos la cordillera de Gangdise (Trans-Himalaya) mientras remontamos el collado de Mayomla Pass (5.112 m), desde el cual tenemos una vista espectacular del Monte Naimonanyi (o Gurla Mandhata de 7.694 m). Finalmente llegaremos al lago Mana Sarovar, un auténtico mar a 4.600 m de altura rodeado de salvajes montañas, uno de esos lugares únicos en el mundo. Noche en Guest House.


Mana Sarovar es uno de los lugares sagrados del Tíbet para el culto y la meditación. Cuaquiera que tenga el privilegio de contemplar la salida del sol en este lugar único podrá entender las razones. Tras la contemplación del lago nos desplazaremos a Darchen (Bagaxiang) situado a apenas 45 km de Mana Sarovar junto al Monte Kailash. Pernocta en Guest House.


Un bus local, respetuoso con el medio ambiente, nos trasladará a la población de Sarang (7 km) donde nos encontraremos con los porteadores y sus yaks. La ruta de hoy consiste en remontar el valle de Lachu, contemplando las caras oeste y norte del Kailash, hasta llegar al monaterio de Dhirapuk, que visitaremos a nuestra llegada. Noche en Guest Houe junto al monasterio de Dhirapuk.


Hoy nos espera el Dolmala Pass (5.630 m) el punto más alto del trekking. Durante el camino nos detendremos a descansar en alguna casa de té y podremos conocer a los lugareños en el camino de Kora. Durante el descenso disfrutaremos de la vista del lago Kadoe. Noche en Guest House. 


Etapa final del trekking y viaje a New Dongba (70 km) donde pernoctaremos.


Continuamos viaje de retorno a Saga (420 km).


Desde Saga tomaremos rumbo a la frontera con Nepal y nos espera otro de los grandes días de paisajes inolvidables. En dirección sur, nos acercamos al cordal principal del Himalaya, pudiendo contemplar las cimas del impresionante Shisha Pagma y del Cho Oyu, en el entorno del precioso Lago Paiku (4.600 m). Dejando atrás el lago, la carretera comienza a ascender hasta los 5.200 m del Paso Zhongma, tras el cual iniciaremos el descenso por el valle del río Gyirong Zangbo. Tras un inolvidable viaje de apenas 170 km, pero que lleva más de seis horas realizar, hoy nuestros pulmones se hartarán de oxígeno en Kerung (2.800 m) tras varios días a más de 4.000 m.


Desde Kerung (Jilongzhen en algunos mapas) hay apenas 15 km al Paso Rasuwa Ghadi, frontera con Nepal. Los apenas 165 km que nos separan de Katmandú llevan unas siete horas de viaje, debido a la sinuosa carretera que transita por el Parque Nacional del Langtang hasta Bidur. Toda una experiencia y una aventura en sí misma con la que despedimos el viaje. Noche en hotel en Katmandú.


Traslado al aeropuerto de Katmandú y vuelo de regreso.