En las excursiones de cualquier nivel es obligatorio llevar ropa de abrigo además de calzado de montaña.
La "Andalucía de Ávila" es como se comoce al valle del Tiétar. El clima benigno de la vertiente sur de Gredos favorece una vegetación variada y abundante que en esta época ofrece sus galas otoñales. Del extenso cordal del Lanchamala caen gargantas y arroyos que tributan al Tiétar y orillas de sus aguas puras crecen pueblos serranos con encanto como La Adrada y Piedralaves. Entre los múltiples atractivos de este paraíso natural, se rescató del olvido en fecha reciente un hito del patrimonio humano de la sierra: el pozo de nieve que estuvo en uso hasta la década de los treinta del siglo pasado y que hoy se ha convertido en el eje de interesantes rutas senderistas.