Las Tierras de la Reina en León, ubicadas en la Montaña Oriental, deben su nombre a la Reina Berenguela de Castilla (siglo XII) que recibió el área como dote, aunque la tradición popular también vincula su origen a la Reina Constanza de Portugal (siglo XIII) que buscó refugio y salud en la zona.
Con capital es el municipio de Boca de Huérgano (aunque en esta ocasión nos alojaremos en el vecino Riaño) la comarca ofrece un escenario único para el montañismo invernal: paisajes remotos, cumbres elegantes y un entorno salvaje donde el invierno se vive en su máxima expresión; es aquí donde brota el río Esla, el afluente más importante del Duero y el que más caudal le aporta; tanto es así que se dice que “El Esla lleva el agua y el Duero la fama”. Entre el Puerto de Tarna, donde nace, hasta el embalse de Riaño transcurre su curso alto, cuyo espectacular entorno montañoso es conocido como las Montañas de la Reina.
Sin necesidad de ascender a las grandes cumbres para disfrutar de un soberbio fin de semana en la Cordillera Cantábrica con raquetas de nieve, realizaremos dos rutas de ascenso a sendos miradores ubicados por un lado al pie del puerto de San Glorio, en el corazón de Tierra de la Reina, y por otro en la cabecera del Alto Esla, junto al embalse de Riaño. Las ascensiones a los picos Abeceo y Loto no entrañanan dificultades técnicas, y aunque la presencia de nieve incrementará algo la exigencia física de las mismas, las raquetas de nieve harán más cómodos estos itinerarios donde en invierno se acumula gran cantidad de nieve.
Nos desplazaremos hasta nuestro alojamiento en la población leonesa de Riaño (370 km).
La Vega del Naranco es un espectacular y solitario valle de orígen glaciar que se cierra en el famoso Boquerón de Bobias, collado que conecta con el valle de Bobias; nuestra intención, si el estado de la nieve lo permite, es alcanzar la cima del Pico Abaceo por su cara noreste, que nos ofrece magníficas vistas sobre las cumbres de Fuentes Carrionas y las Montañas de la Reina.
La cumbre del pico Loto, que representa la máxima cota de un modesto cordal de la montaña de Riaño que separa los municipios leoneses de Horcadas, al norte, y Tejerina, al sur; a pesar de su modesta altitud, la ascensión presenta unas estupendas panorámicas sobre la Montaña Leonesa. Tras la ruta emprenderemos el viaje de regreso.