Dos días de raquetas de nieve es la propuesta para este viaje en el que conoceremos el precioso valle francés de Aspe en el corazón de los Pirineos franceses. Un territorio salvaje y auténtico, donde la naturaleza se muestra en su estado más puro: bosques de hayas y abetos cubiertos de nieve, valles silenciosos, cumbres imponentes y pueblos de montaña llenos de encanto.
A través de itinerarios accesibles y cuidadosamente seleccionados, caminaremos sobre la nieve siguiendo antiguos caminos pastoriles y suaves crestas panorámicas, disfrutando del ritmo pausado que permite observar huellas de animales, paisajes invernales y una luz especial que solo existe en esta época del año.
Desde el Puerto de Somport hasta el piedemonte oloronés, este precioso valle perteneciente a la región del Béarn es un compendio de todo lo que los Pirineos pueden ofrecer. Aspe tiene la fuerza del Pirineo Central, reflejada en sus cimas vigorosas, y la influencia del Atlántico que suaviza el clima y lo llena todo de un exuberante verdor.
Sus pueblos, coquetos e inmaculadamente conservados viven fundamentalmente de la ganadería, con pequeñas granjas en las que se elabora queso artesanal, y que fueron de gran ayuda para los peregrinos que utilizaban este ramal de Arles a Compostela antes de afrontar los peligros del paso fronterizo.
Traslado hasta la población aragonesa de Jaca (445 km).
Desde las proximidades de los caserios de Urdós, en el Valle de Aspe, iniciaremos una magnífica ruta que nos llevará comodamente hasta el Refugio de Larry, situado a los pies del Pico de Ayous (2288 m) Este remoto y aislado Refugio de Larry nos ofrecerá una magnífica panorámica sobre el Valle. En función de las condiciones de la nieve regresaremos por el mismo camino o completaremos un recorrido circular.
Gave es la palabra occitana con la que se llama a los ríos en buena parte del Pirineo francés y en esta ruta vamos a conocer el curso alto de la Gave de Aspe. O más propiamente deberíamos decir de la parte francesa de su curso, puesto que el nacimiento del Aspe se sitúa dentro de España, en la Sierra de Aísa, que marca la divisoria de aguas pero no la frontera política. Esta es la razón de que nuestro objetivo de hoy, el precioso Ibón de Estanés, que desagua hacia el Atlántico, también esté del lado español de la frontera.