En las tierras de los valles de Sousa, Támega y Duero, en el corazón del Norte de Portugal, se yergue un importante patrimonio arquitectónico de origen románica. Trazos comunes que guardan leyendas e historias nacidas con la fundación de la nacionalidad y que atestiguan el papel relevante que en otros tiempos este territorio desempeñó en la historia de la nobleza y de las órdenes religiosas en Portugal.
Anclado en un conjunto de monumentos de gran valor y de excepcionales particularidades, conoceremos este rincón portugués siguiendo caminos medievales que nos permitirán disfrutar de las sierras de Aboboreira, Marão y Montemu y conocer pueblos serranos y las famosas “Aldeias de Portugal”
Situado en el noroeste peninsular, el territorio de la Ruta del Románico se distribuye a lo largo de los valles de los ríos Sousa, Duero y Támega y engloba 12 municipios: Amarante, Baião, Castelo de Pai va, Celorico de Basto, Cinfães, Felgueiras, Lousada, Marco de Canaveses, Paços de Ferreira, Paredes, Penafiel y Resende, distribuidos por las áreas geográficas de Vale do Sousa, Douro Sul y Baixo Tâmega. Caracterizado por un poblamiento intenso, favorecido por la amplia red hidrográfica, con el predominio de bajas altitudes y por sus suelos graníticos, este territorio fue construido por la acción milenaria del Hombre, que se traduce hoy en una multiplicidad de monumentos que atestiguan monasterios, iglesias, capillas, castillos, torres, puentes y memoriales.
Trás-Os-Montes es una región histórica localizada en el noroeste de Portugal, justo detrás de las montañas de Marão, Alvao y Gerês. Montañas que la separan de la costa, definen su identidad y hasta su propio nombre, "tras los montes" en español. Los trasmontanos son gente ruda, habitantes de una región de clima extremo, aislada, despoblada y tradicionalmente deprimida económicamente. Un perdido rincón, en el rincón de Europa.
Alvao es un macizo montañoso inmenso y agreste que sorprende y encanta a quien camina por sus veredas. Desde aldeas rodeadas de praderas a peñascos salvajes como los de las Fisgas de Ermelo, las mayores y más espectaculares caídas de agua de Portugal, Alvao es un lugar intacto y salvaje, como ya quedan pocos en la Península.
Viaje hacia el norte de Portugal, concretamente hasta la población portuguesa de Amarante ( 500 km) donde nos alojaremos.
Nuestra primera ruta por el Norte de portugal nos llevará entre sauces y alisos a pasear por las orillas del río Ovelha, que lleva las aguas desde la cercana Serra da Aboboreira hasta su desembocadura en el río Támega. Además de la belleza del paisaje y el rico patrimonio de fauna y flora encontraremos vestigios de su pasado histórico, como el Puente del Arco, un puente románico construido a finales de la Edad Media, así como un conjunto de tumbas antropomorfas excavadas en un pequeño afloramiento de granito. Hoy podremos visitar Ovelhinha, una de las catalogadas como Aldeias de Portugal.
Hoy nos desplazaremos hasta la zona más cercana a Oporto para caminar por el Parque de las Sierras del Porto siguiendo un recorrido que transcurre junto al río Sousa y a la ribera de Santa Comba y en el que aparecen miradores de gran belleza como el de “Boca del Infierno” y ¨Parque de la Señora del Salto¨ llenos de misticismo, y que nos mostrarán la diversidad paisajísitica de estas sierras. Completaremos el día paseando por una de las ciudades más bonitas del norte de Portugal, Penafiel.
Seguimos nuestro viaje descubriendo los excepcionales paisajes serranos como los del Valle del río Marao, en la sierra del mismo nombre, una formación montañosa que hace la separación entre el Duero Litoral y Trás-os-Montes y que constituyó, durante muchos años, una barrera difícil de atravesar que condicionó mucho la movilidad de los que vivían "al otro lado del Marão" (Trás-os-Montes). Durante el recorrido por la Sierra del Marao podremos caminar junto a ¨levadas¨ (canales) por las laderas del Río Marão y del Arroyo Ramalhoso, y disfrutar en los puntos más altos de grandes bosques de coníferas.
Situado en la cadena montañosa de Alvão y de Marão, este Parque Natural comprende los alrededores del río Olo, una zona extraordinariamente rural que conserva el encanto de mantener vivos los estilos de vida más tradicionales y que se halla enmarcada en un inigualable paraje natural. El río Olo nace en las laderas del Pico Marco, en las estribaciones orientales de la sierra de Alvão, con dirección este-oeste. Cruza toda la sierra recogiendo gran cantidad de agua de todos los montes y la abandona precipitándose por las Fisgas de Ermelo, una de las vistas más espectaculares del Parque Natural de Alvão, antes de desembocar en el río Támega. Tras la ruta iniciaremos el viaje de vuelta.