Kirguistán nos espera con dos semanas de paisajes abiertos, tradiciones nómadas y caminos que se recorren sin prisa. Este viaje es una invitación a descubrir Asia Central desde dentro, combinando naturaleza salvaje, historia milenaria y experiencias auténticas que nos conectan con la esencia del país.
Comenzaremos en Bishkek, la vibrante capital, y viajaremos al pasado en la torre de Burana, vestigio de la antigua Ruta de la Seda. Desde allí nos adentraremos en el corazón del país para conocer a pie y a caballo el lago Son Kul, entre praderas infinitas y montañas suaves, donde el tiempo parece detenerse. Tras presenciar una demostración del arte de la cetrería, continuaremos hacia el remoto valle de Kok Kya, en la cordillera el Tian Shan, caminando hasta el espectacular lago Kel Suu, escondido entre paredes de roca y silencio.
Haremos noche a orillas del lago Issyk Kul, compartiendo noches estrelladas y la hospitalidad nómada y conoceremos el milenario juego a caballo del Kok Burú, antes de terminar nuestra aventura en el impresionante valle de Chon Kyzyl Suu, famoso por sus cañones rojizos y paisajes casi irreales.
Kirguistán es algo más que un país. Es un modo de vida. La amabilidad de sus gentes y una agradable sensación de seguridad hacen de este gran desconocido uno de los países más fascinantes del mundo para vivir una experiencia diferente.
Varias noches nos alojaremos en campamentos de yurtas, siendo ésta una de las experiencias más auténticas, siempre y cuando se asuma la pérdida temporal de algunas comodidades. Otras dos noches las pasaremos en un refugio situado en un idílico paraje del valle de Chon Kyzyl Suu. En cualquier caso, no pasarán más de dos días seguidos sin que recalemos en un hotel o guesthouse, y de principio a fin, disfrutaremos de la estupenda comida kirguisa, muchos días cocinada por las propias familias que nos acogen en sus yurtas.
Traslado al hotel en Bishkek, con tiempo para una ducha y desayuno en el hotel, tras lo cual visitaremos el bazar de Osh y comeremos en un café local en la zona del bazar.
El bazar de Osh es uno de los principales bazares de la capital. Los bazares en Kirguistán siguen siendo grandes mercadillos muy populares, dónde la población sigue comprando a diario alimentos, ropa, utensilios, etc. Tras comer, es posible irse a descansar al hotel hasta la cena o continuar la visita urbana por el centro de la ciudad. Paseo por los parques principales Panfilov, Duvobi y Erkindik y visita del Museo de Historia Nacional. Tiempo para tomar un café y conocer un poco mejor la arquitectura y la sociedad kirguisa de la capital (muy diferente de las zonas rurales que vamos a conocer durante el viaje).
Por la noche, cena en un restaurante céntrico y briefing del viaje con el guía. Noche en un confortable hotel en Bishkek.
Viajamos hacia la región de Naryn, situada al sur de la capital, una de las más montañosas del país. En el camino nos detendremos a visitar los restos arqueológicos de Balasagaun, la antigua capital del Imperio Karajánida durante los siglos X y XII.
Continuaremos el trayecto hacia Kochkor, dónde visitaremos una pequeña cooperativa de mujeres kirguisas que se dedican a la fabricación de Shyrdaks y Ala Kiyis, los dos tipos de alfombras de fieltro tradicionales nómadas. Junto a ellas, conoceremos de primera mano su interesante proyecto y aprenderemos cómo se elaboran estas alfombras artesanales.
Nuestro viaje de hoy finalizará en el "jailoo" (pasto estival en kirguís) de Kilemchi, donde nos alojaremos en un campamento de yurtas de la familia de Aizana.
Nos despedimos de la familia Aizana, pues nuestro objetivo de hoy es alcanzar a pie el lago Son Kul y pernoctar en un campamento junto a su orilla. Situado por encima de 3000 metros, este lago de 270 km cuadrados de extensión rodeado de verdes montañas, es uno de los lugares más importantes de pastoreo nómada de Kirguistán y un ecosistema único.
Tras finalizar la ruta, tiempo para descansar, acercarse al lago o simplemente disfrutar tranquilamente de este lugar mágico.
Cena y noche en campamento de yurtas.
Tras el desayuno en el campamento de yurtas, nos preparamos para montar a caballo y disfrutar de una experiencia auténtica en este espectacular entorno natural. El caballo es la forma natural de moverse para los pastores nómadas de Kirguistán y este animal sigue siendo una parte muy importante de la identidad de la cultura kirguisa. El paseo (de 2 a 3 horas) transcurrirá junto al lago y después ascendiendo alguna colina para disfrutar del paisaje, para finalmente retornar al mismo campamento de yurtas. Si alguien no quiere montar a caballo, es posible dar un paseo, disfrutar de la lectura en el campamento, hasta que el resto del grupo regrese.
Después de comer en el lago Son Kul, nos trasladaremos hasta la pequeña ciudad de Naryn. Durante el trayecto disfrutaremos de unos paisajes puramente nómadas junto al lago, campamentos de yurtas, animales libres pastando en la infinitud del altiplano kirguís.
Llegaremos al hotel en Naryn con tiempo para una ducha y descansar un poco antes de ir a cenar en un restaurante local.
Camino de nuestro destino de hoy nos detendremos a conocer a un cetrero kirguís que nos mostrará esta antigua forma de caza originaria de las montañas de Altai, que los kirguises trajeron hasta el Tian Shan.
Proseguiremos viaje a uno de los lugares más apartados e increíbles de Kirguistán, el Valle de Kok-Kya y el Lago Kel Suu, muy cerca ya de la frontera china. El paisaje que recorreremos es una amalgama de ecosistemas: bosques alpinos, estepa, pastos de altiplano, grandes valles de cuencas glaciares, etc.
Llegados al campamento de Kok-kya, almorzaremos y por la tarde haremos una pequeña ruta hasta un collado con vistas impresionantes de montañas, glaciares, grandes paredes de roca, pastos verdes infinitos y la estrecha grieta erosionada por el lago de Kel Suu para abrirse paso hacia el valle.
Cena en la cantina del campamento de yurtas. Noche en yurtas.
Seguimos explorando esta maravilla de la naturaleza que es el valle de Kok-Kya e iniciaremos el día caminando desde el campamento hasta el lago Kel Suu.
Todo el territorio en el que nos encontramos se conserva de manera intacta, ya que esta zona junto a la frontera china permaneció cerrada durante la época soviética, teniendo únicamente acceso a ella las pocas familias de pastores de la región de At-Bashi que pastoreaban en estas montañas durante los veranos.
Al llegar al lago, habrá tiempo para comer el picnic, disfrutar de la belleza de este peculiar lago cuya agua se filtra constantemente por debajo de la tierra (los años que hay pocas precipitaciones invernales, el lago se vacía, aunque el lugar no es menos espectacular). Dependiendo de las condiciones del lago, paseo en barca de motor o breve paseo caminando por la cuenca del lago.
De vuelta al campamento, cena en la cantina y noche en las mismas yurtas que la noche anterior.
Ponemos rumbo de vuelta hacia la civilización, en concreto hoy nos dirigimos hasta la pequeña localidad de At-Bashi, capital de la región a la que da nombre. De camino, pararemos en el pueblo de Taldy Suu, una pequeña localidad situada entre el gran valle y las laderas de bosques alpinos, glaciares y picos que sobrepasan los 4.000 metros de altura. Conoceremos a una familia local y comeremos con ellos antes de trasladarnos al campo de Kok-Burú, para presenciar una de las tradiciones y juegos nómadas más importantes, cuyo origen está en la antigua caza de lobos a caballo que los nómadas de Asia Central efectuaban para proteger sus ganados. Tras el juego de Kok-Burú, traslado hasta la acogedora guesthouse familiar en At-Bashi.
Cena y noche en guesthouse en At-Bashi.
Ponemos rumbo hacia el este del país, a la región de Issyk Kul, cuyo epicentro es su enorme lago alpino. Este “mar” de Asia Central de agua salada y con una profundidad media de 230 metros aproximadamente es uno de los lugares más fascinantes de Kirguistán y en sus 240 kilómetros de ancho alberga una gran variedad de ecosistemas y conforma un paisaje único. En idioma kirguís Issyk Kul significa “lago caliente” y desde luego, es el lago menos frío que vamos a visitar en esta Ruta de los Lagos de Kirguistán. Su leve salinidad evita que se congele completamente en los meses invernales, al contrario del resto de lagos que vamos a conocer durante esta aventura en Asia Central.
De camino a nuestro destino de hoy en la costa sur de Issyk Kul, haremos una parada para conocer los paisajes desérticos erosionados que anteceden a los bosques alpinos y los glaciares que abastecen y resguardan al lago.
Nuestro destino es el pequeño pueblo de Tosor, junto al lago Issyk Kul, donde tendremos tiempo para relajarnos y dar un paseo tranquilamente junto al lago y disfrutar de un baño mientras vemos atardecer.
Cena y noche en guesthouse en Tosor.
Toca adentrarse de nuevo en las montañas, vamos hacia el corazón del Tian Shan más escarpado. Después de un bonito desayuno en nuestra veraniega guesthouse, pondremos rumbo hacia el angosto valle de Chon Kyzyl Suu. Esta zona del Tian-Shan en nada se parece al gran altiplano de los lagos Son Kul y Kel Suu, aquí predominan los bosques de píceas que se elevan por escarpadas paredes graníticas, un paisaje que se asemeja a los Alpes. Pero que las yurtas y la soledad en las montañas nos recuerdan que estamos en Kirguistán. En la parte más estrecha del valle, comienza la caminata hasta el destino de hoy, una antigua estación geofísica soviética que sigue todavía en funcionamiento y es una de las dos estaciones dedicadas al estudio de los glaciares y sus cuencas en el Tian Shan.
Cena y noche en la estación geofísica en el valle de Chon Kyzyl Suu.
Hoy tenemos por delante la ruta más exigente del viaje. Partiendo de la estación geofísica, remontaremos el valle de Karabakta con el objetivo de llegar hasta un pequeño lago que nace de una morrena glaciar, entre imponentes montañas de más de 4.000 metros.
La ruta es de ida y vuelta y también es posible quedarse en la estación y disfrutar de una jornada de descanso en el valle.
Cena y noche en la estación geofísica en el valle de Chon Kyzyl Suu.
Tras desayunar con la familia kirguisa que nos acompaña en esta aventura en el valle de Chon Kyzyl Suu, descenderemos a pie por el valle hasta unas termas naturales situadas junto al río. Tras un relajante baño en las termas iniciaremos el viaje de dos horas hasta Karakol, donde de nuevo regresamos a la civilización y al confort.
Por la tarde visitaremos de la catedral ortodoxa de Karakol y la mezquita dungana, dos obras arquitectónicas únicas y de gran importancia histórica y cultural que dan una muestra de la variedad etnográfica de este lugar fronterizo entre los grandes picos del Tian Shan y el lago de Issyk Kul.
Cena en un restaurante local de Karakol y noche en una acogedora guesthouse.
Por la mañana todavía tendremos tiempo para dar un paseo por el centro de Karakol y tomar un café antes de partir hacia Bishkek, atravesando el lago de Issyk Kul por la costa norte, en la que almorzaremos.
Llegaremos al hotel con tiempo para descansar un poco y darnos una ducha antes de la cena de despedida en un restaurante céntrico de la capital.
Noche en hotel en Bishkek.