La Cala di Luna es una de las imágenes por excelencia de Cerdeña. A sus blancas arenas llegan por mar numerosos bañistas veraniegos deseosos de disfrutar de su magnífico entorno. Sin embargo, nosotros lo haremos caminando por una tranquila ruta de paisaje costero que discurre en su totalidad por un sendero muy bien definido.
El inicio de la ruta es en la preciosa Cala Fuilli, adonde se llega en coche. En Cala di Luna es posible beber y comer algo en un sombreado chiringuito y también tenemos la posibilidad de volver en barco hasta Cala Fuilli o Cala Gonone.
Itinerario de ida y vuelta por el mismo sendero.
Partiendo del redil de cabras de Buchi Arta, nuestro camino es, en teoría, la forma más corta de llegar a Cala Luna; pero en realidad esto no es así porque el itinerario se desarrolla por terreno bastante salvaje y caminos poco marcados; eso sí en un entorno de formaciones rocosas espectaculares.
Tras un baño en Cala Luna, regresaremos por un sendero diferente al de descenso.
La Gola di Gorroppu es una de las gargantas más espectaculares de Cerdeña, una estrecha sima (la más profunda de Italia) cerrada por paredes extraplomadas de más de 500 m de altitud. Tras una aproximación bajo la sombra de un maquis oloroso, de unas dos horas desde el punto más cercano donde se puede dejar el vehículo, el recorrido por el interior de la gola requiere un buen instinto para encontrar el paso justo entre los grandes bloques.
Algunos pasos requieren el uso de las manos (hay pequeños cabos de cuerda para ayudarse) pero estas pequeñas dificultades no hacen sino añadir interés a este itineraro, corto pero intenso.
Comenzamos por el itinerario normal, que abandonamos 1 km más tarde para tomar otro sendero que sin complicaciones ni grandes desniveles nos lleva a uno de los puntos clave de la ruta, la Punta Salinas, un precioso mirador sobre la Cala Golorize y su famosa aguja.
Desde Punta Salinas toca bajar hacia la cala por sendero con mucha pendiente y piedra suelta. Una vez terminada la bajada, se conecta con el camino normal de bajada a la cala y ya se sigue sin problemas hasta llegar a la Cala Golorize.
El retorno se hace por el sendero normal.
La ruta a Cala Biriala es corta pero posee una pequeña dosis del ambiente de la famosa "Selvaggio Blu", pues habremos de superar algunos pasos que tienen ayudas de cables, escaleras, etc. Nada que un senderista medio no pueda superar con ayuda del guía.
La recompensa será poder disfrutar de un baño en una de las calas más hermosas de Cerdeña.
Regresaremos por el mismo sendero.
Desde el aparcamiento de Planu e Murta, en la Codula di Sisine, nos dirigirmos a la famosa cala del mismo nombre, pero antes de llegar a ella, viraremos a la derecha para remontar el Bacu Arola hasta su unión con el Bacu su Serbi. La entrada a la cueva del Miracolo se encuentra unos 100 más arriba, en la pared rocosa que divide ambos barrancos. Tras visitar la espectacular cueva (si fuera posible), regresaremos a Cala Sisine, donde podremos disfrutar de un baño hasta que nos recoja la lancha que nos llevará a Santa Maria Navarrese.
Partiremos de nuevo del altiplano del Golgo, concretamente del Ovile us Piggius (los oviles son resguardos para las ovejas). Un espectacular camino muletero desciende por la Cenghia Giradilli bordeando las escarpadas paredes de la Punta Giradilli hasta el encuentro con la costa, que bordearemos hasta Pedra Longa. La ruta continúa paralela a la línea de costa hasta finalizar en Santa Maria Navarrese.
Esta sencilla ruta nos permitirá descubrir los espectaculares paisajes costeros del Capo Caccia. Comenzaremos en la Cala Dragunara, desde la que remontaremos el cabo hasta situarnos frente a la Isla di Foradada, llena de gaviotas y otras aves marinas. Podremos descubrir la pequeña cueva de las Vasijas Rotas, antes de descender hasta la Gruta de Neptuno, que visitaremos.
Tras la visita seguiremos el camino hasta completar el anillo, sin dificultades, hasta regresar a la Cala Dragunara.
Este itinerario transita por la parte más espectacular del Parque Natural de Capo Caccia, que protege este rincón de la costa nor-occidental sarda. La escasa longitud de la ruta no nos debe llamar a engaño, pues el terreno es abrupto y el maquis tan espeso y cerrado que a veces es necesario buscar con paciencia la continuación del sendero. El paraje de la Torre di Pegna ofrece una panorámica sobrecogedora, con acantilados de más de 200 m de altitud, que caen a plomo bajo nuestros pies.
Llegados a la Cala Dragunara el terreno es mucho más abierto y sencillo y solo nos resta la última subida para ponernos frente a la Isla di Foradada, llena de gaviotas y otras aves marinas y visitar la pequeña cueva de las Vasijas Rotas, antes de descender hasta la Gruta de Neptuno.