En la inmensidad azul del Atlántico, la naturaleza ha creado una tierra repleta de belleza, Cabo Verde, un Archipiélago africano de origen volcánico, hermoso, enigmático y casi virgen, lleno de contrastes. Desde la capital Praia, mosaico de todas las culturas que pueblan el archipiélago hasta los pequeños pueblos de pescadores, este conjunto de islas, independizado de Portugal y posteriormente de Guinea en el año 1980, es famoso por su espectacular naturaleza, destacando extensas playas, abruptos acantilados y volcanes espectaculares cuyas laderas se precipitan hacia el mar.
Santo Antao es conocida como la isla verde del archipiélago y destaca por haber sabido proteger su riqueza natural y por la belleza de sus caminos que recorren tanto el interior como su litoral, sorteando magníficos acantilados, volcanes extintos, frondosos valles, a la vez que unen aldeas que aparecen casi colgadas en las escarpadas laderas.
Santo Antao posee un variado contraste geográfico con bosques de cedros y pinos al norte, zonas volcánicas en el centro, paisajes desérticos al sur y en la parte occidental ofrece un impactante espectáculo de acantilados abruptos.Desde el impresionante cráter de Cova hasta el exuberante valle de Paul, pasando por las rutas costeras de Ponta do Sol y Cruzinha, este itinerario ofrece una experiencia única para amantes de la montaña y los grandes paisajes atlánticos.
Al margen de la belleza natural si por algo destaca Cabo Verde es por la parte más humana la que podremos encontramos en sus variopintos mercados, en algunos ritmos y bailes como el funaná o el zouk, y en el sonido nostálgico de mornas y caldeiras, especialmente en la ciudad de Mindelo, ciudad natal de la cantante Cesária Évora.
Una vez en el aeropuerto de Mindelo, nos trasladaremos al hotel. En función de los horarios de los vuelos podremos dar un paseo para visitar la capital de Sao Vicente, famosa por su riqueza cultural.
Embarcaremos rumbo a la Isla de Santo Antao, la “Isla Verde”. La travesía dura alrededor de los 60 minutos. Estaremos alojados seis noches en la ciudad portuaria de Porto Novo donde por la noche suele haber un ambiente tranquilo con pequeños locales para cenar y escuchar música, sin embargo por la mañana se despierta llena de actividad por las labores de los pescadores y de los barcos que transportan frutas, café y caña de azúcar al resto de las islas. También es de destacar sus cercanas playas, de las mejores de la isla, como la de Escurralete.
Nuestra primera ruta por la Isla de Santo Antao nos llevará a conocer uno de los rincones más famosos y más bonitos de la isla, el Valle de Paul. Tomando como punto de partida el cráter extinto de Cova seguiremos un tradicional camino empedrado que nos permitirá disfrutar de espléndidas panorámicas sobre los cultivos tradicionales de la isla, como el café, la caña de azúcar o los plátanos, así como de la playa de la Ciudad das Pombas, donde podremos descansar hasta regresar a nuestro alojamiento o visitar el parque municipal, una joya botánica.
La región de Tarrafal es atractiva por lo agreste de sus montañas y por su playa que es la más grande de la isla. Y todo esto lo podremos comprobar recorriendo el camino costero de Fontainhas, la ruta más bonita de Cabo Verde. No en vano las aldeas de Fontainhas poseen, según National Geographic, las segundas mejores vistas del Mundo.
Hoy nos espera una preciosa ruta circular en el que recorreremos uno de los valles más bonitos y aislados de la Isla de Santo Antão, el del valle de Xôxô. Nuestra ruta nos llevará a alcanzar pueblos con encanto, enclavados en lugares indescriptibles. Además disfrutaremos de la belleza de la cascada de la Cachoeira de Vinha, donde podremos darnos un baño y caminaremos junto a las canalizaciones (levadas) que llevaban agua a las poblaciones superando una orografía espectacular.
Por la mañana realizaremos una ruta en la Isla de Santo Antao que nos permitirá conocer un paisaje diferente al de los días anteriores, el que produce la erosión del viento y el agua en el Monte Bordeira. Tras la ruta dispondremos de tiempo libre para disfrutar de la playa más conocida de la isla, Praia Grande, muy cerca de Porto Novo, y que combina arena oscura volcánica con un entorno muy abierto y salvaje.
En la última ruta por la Isla de Santo Antao exploraremos el impresionante valle de Ribeira da Torre, rodeado de agujas volcánicas y terrazas agrícolas. La ruta prevista atraviesa pequeños núcleos rurales y zonas de cultivo tradicionales en uno de los paisajes más fotogénicos de la isla y donde es posible ver magníficos Dragos. Tras la ruta pasearemos por Ribeira Grande para disfrutar del ambiente animado y caminar a través de los coloridos puestos son una fiesta para los sentidos, llenos de frutas y verduras frescas, especias, artesanías y otros productos locales. Además podremos degustar delicias como el pastel de yuca,
Por la mañana nos despediremos de la isla de Santo Antao y volveremos en barco hasta la isla de Sao Vicente, donde dispondremos de tiempo libre para pasear por la alegre ciudad de Mindelo, incluso a quien le apetezca escuchar música en directo.