Al sur de la bonita población amurallada de Montblanc, situada junto a la AP2, se encuentra un conjunto de sierras denominadas conjuntamente Montañas de Prades, pertenecientes al sistema pre-litoral catalán.
A los pies de estas montañas se encuentra el famoso Monasterio de Poblet, prototipo de la abadía cisterciense española y Patrimonio de la Humanidad. Y dentro de las intrincadas sierras calizas nos topamos con preciosas poblaciones medievales como Prades y Siurana.
Aunque se habla mucho de las ferratas de Montserrat, es más correcto hablar de caminos equipados, lo cual no rebaja en absoluto la categoría de estas actividades, más bien al contrario. Los itinerarios en Montserrat ponen a prueba todas las habilidades de un buen montañero, que debe salvar innumerables dificultades, la mayoría de ellas sencillas, además de desniveles considerables. Solo allá donde es necesario se ponen ayudas para el paso. La recompensa es inmensa, pues los parajes montserratinos son verdaremente singulares y mágicos, llenos de recovecos y pasos secretos por donde, de primeras, parece imposible pasar.
Viaje a La Selva del Camp (530 km), población tarraconense nos alojaremos esta primera noche y que está muy bien situada para acceder a la Sierra de Prades.
Las Muntanyes de Prades son un extenso macizo que se extiende por varias comarcas tarraconenses. En esta zona haremos la impactante ferrata de Patacons (K4) y si hay tiempo y ganas, la ferrata de LaTrona, mucho más corta y sencilla.
Tras las ferratas nos desplazaremos a la Abadía de Montserrat (120 km), el espectacular lugar en el que vamos a pernoctar las dos próximas noches.
Nos desplazamos a la vertiente sur del macizo de Montserrat para realizar nuestras primeras actividades en este singular paraje esculpido sobre la roca conglomerada, consistente en la realización de caminos equipados, es decir, itinerarios en los que solo existen pequeñas ayudas para salvar determinados pasos verticales, haciéndose el resto caminando o con pequeñas trepadas que requieren el uso de manos. Más que la parte técnica, hay que destacar la exigencia física de los itinerarios, debido a los desniveles.
Espectacular ruta en el extremo noroccidental de Montserrat para despedir el viaje, una delicia que nos sorprenderá en cada cruce, o bien con una vista espectacular, o bien con una canal equipada que parece infranqueable. Tras esta última aventura iniciaremos el viaje de regreso.