Al norte de los Annapurnas y del Daulaghiri, dos de los más grandes colosos del Himalaya, se encuentra el antiguo reino Mustang. Culturalmente ligado al Tibet, aunque independiente y con monarquía propia durante varios siglos, su posición estratégica le otorgaba control sobre el comercio entre los Himalayas e India.
A finales del siglo XVIII el reino sería anexionado a Nepal, aunque el último Rey oficial lo fue hasta hace bien poco, el año 2014. Su linaje se remonta directamente a Ame Pal, el guerrero que fundó este reino budista llamado "Lo" en lengua tibetana, al igual que su capital, Lo Manthang, una ciudad amurallada que se conserva prácticamente intacta.
El viaje hasta el Mustang, que haremos en dos jornadas, nos llevará del verdor de los arrozales de Katmandú y Pokhara, a los áridos páramos de esta región a la que no llegan las lluvias monzónicas, bloqueadas por las grandes montañas. Poco tardaremos en tomar conciencia del otro gran salto que acabamos de dar, un viaje en el tiempo que nos sumerge en la Edad Media cuando nos adentramos más allá de Kagbeni, la auténtica puerta de entrada al Upper Mustang.
Allí un puesto policial controla férreamente el acceso de visitantes extranjeros, que no pudieron entrar hasta 1992, y cuyo cupo sigue actualmente limitado.
Durante tres días seguiremos en vehículo el imponente río Kali Gandaki, que ha excavado cañones de una belleza mineral que no parece de este mundo, con colores anaranjados, rojizos, amarillos, azulados o plateados.
Pasaremos por pequeños pueblos en los que rige una forma de vida casi feudal, gompas (capillas) en polvorientos cruces de caminos y monasterios incrustados en paredes.
La segunda parte del viaje consiste en un trekking de seis etapas se desarrolla en la parte baja del Mustang, dentro del Área de Conservación de los Annapurnas. Desde Kagbeni tomaremos rumbo hacia el monasterio de Muktinath, que a pesar de su modestia, es uno de los centros religiosos más antiguos y venerados del país. La altura máxima que alcanzaremos será de 3.750 m (igual a la de Lo Manthang, donde estuvimos dos días antes) una cifra respetable pero muy inferior a los 5.000 que se alcanzan en trekkings como el de Annapurnas, Manaslu o Everest.
Nuestro organizador local Sudeep, que habla español, nos trasladará a nuestro alojamiento en Katmandú.
Jornada enteramente dedicada a la ciudad de Katmandú.
Primero nos desplazaremos a la estupa de Swoyambhunath, situada en la cima de una colina y también conocida como Templo del Mono.
Posteriormente iremos a la Plaza Durbar, donde visitaremos el Templo de Kalbhairav, el Templo de Kasthamandap, el Palacio de los Reyes y la Casa de la diosa viviente Kumari.
Nuestro siguiente destino será Boudhanath, la estupa más grande del budismo tibetano y finalizaremos en Pashupatinath: lugar sagrado y de peregrinación para los hindúes y donde se incineran a los muertos según la religión hindú.
Viaje por carretera de unos 200 km, que lleva unas 6 o 7 horas, lo que constituye una auténtica experiencia nepalí, algo penosa, pero que el paisaje compensa con creces. Por la tarde daremos un pequeño paseo a orillas del lago Phewa.
Traslado por carretera (175 km, 6 h) a la aldea de Chhusang y su espectacular entorno, dominado por acantilados de roca sedimentaria de tonos ocres y rojizos que se alzan sobre el río Kali Gandaki. Chhusang se asienta en la confluencia de este río y el río Narshing Khola y sus campos cultivados de manzanos y alforfón contrastan con la desolación del entorno. Por la tarde haremos una pequeña ruta a la aldea de Tetang para poder admirar mejor este soberbio panorama.
Viaje por pista de tierra (70 km, 3 h) a Lo Manthang, capital del antiguo Reino de Lo, un enclave medieval amurallado situado a 3,800 metros de altitud que permaneció prácticamente aislado del mundo exterior hasta 1992. Es conocida como la "ciudad prohibida" por su preservación casi intacta de la cultura budista tibetana.
Durante nuestra estancia conoceremos La muralla de la ciudad y sus 14 torres de vigilancia, que rodea todo el asentamiento para protegerlo de antiguos invasores; el Palacio Real (Tashi Gephel), un edificio histórico de cuatro plantas construido en el siglo XV donde aún reside la familia real de Mustang, así como numerosos monasterios ancestrales.
Nota: Lo Manthang se encuentra a casi 4.000 m de altitud, por lo que algunas personas podrían sentir los efectos de la altitud.
Viaje de retorno por carretera a Kagbeni (85 km, 3 h 30), población por la que pasamos hace dos días sin detenernos. Situada a unos 2,800 metros de altitud, Kagbeni marca la frontera entre el Lower y el Upper Mustang. Esta aldea medieval, que parece detenida en el tiempo, es un enclave estratégico donde se cruzan antiguas rutas comerciales entre el Tibet y la India y se respira una profunda espiritualidad budista e hindú.
Iniciamos nuestro trekking de séis etapas en el que conoceremos parte del Lower Mustang en séis etapas; comenzamos a remontar el valle del río Jhong hasta la población del mismo nombre, que está enclavada sobre la ladera, dominando todo el valle.
Muktinath es uno de los centros de peregrinación más antiguos y sagrados de Nepal, tanto para la religión hindú como para la tibetana. El templo es muy modesto, pero el entorno no puede ser más sobrecogedor, bajo las grandes cimas de los Annapurnas, de donde proceden los 108 manantiales con los que cuenta. Por si fuera poco, a lo lejos, la grandiosa cima del Dhaulagiri domina sobre el río Gandaki, de donde partimos hace dos días.
Una de las etapas con más encanto del trekking, por su impacto visual y por nuestra pernocta en Lupra, una remota aldea junto a la garganta del Panda Khola en la que pervive la práctica de la religión Bon, una religión animista tibetana pre-budista.
Descendemos de nuevo al río Gandaki y regresamos a Jomsom, población que pasaremos de largo para seguir descendiendo el valle hasta Marpha, donde pernoctaremos.
Como colofón al viaje haremos una de las visitas imprescindibles cuando se visita Nepal, Bhaktapur, la ciudad de los devotos. Apenas a 15 km de Katmandú, llegar a Bhaktapur significa escapar del caos de Katmandú. Tras la visita regresaremos a la capital.