Durante los primeros kilómetros atravesaremos un precioso bosque de hayas, abetos y pino negro, un tramo fresco y sombrío que nos acompañará mientras el valle comienza a abrirse poco a poco.
A medida que avancemos iremos encontrando algunos de los rincones más conocidos del parque, como las Gradas de Soaso, una sucesión de pequeñas cascadas y terrazas naturales formadas por el río Arazas, consideradas uno de los paisajes más fotografiados de Ordesa.
Continuaremos caminando hasta alcanzar la espectacular Cola de Caballo, situada al fondo del circo glaciar de Soaso. Este salto de agua, uno de los símbolos más reconocibles del parque, marcará el final del recorrido por el fondo del valle.
Desde allí afrontaremos la subida hacia el Refugio de Góriz, donde el paisaje cambiará progresivamente hacia un entorno de alta montaña, mucho más abierto y mineral. Durante el ascenso disfrutaremos de magníficas vistas sobre el valle de Ordesa y las grandes cumbres del macizo.
Saldremos del Refugio de Góriz (2.200 m) hacia el collado de Arrablo, compartiendo itinerario con la Alta Ruta de los Perdidos. Desde aquí, continuaremos por la Faja de las Olas hasta desviarnos a punta Las Olas (3.002 m) primer tresmil de la jornada.
Por esta cara oculta de Ordesa, continuaremos para subir el Pico Añisclo o también llamado Soum de Ramond (3.254 m). Retrocederemos por nuestros pasos y si las condiciones al Cuello del Perdido están libres de nieve, acometeremos el ascenso a Monte Perdido (3.355 m).
El descenso por la ruta normal, por el lago Helado hasta Góriz.
Abandonaremos el Refugio de Góriz (2.200 m) y ascenderemos el Collado del Descargador desde donde contemplar el Cilindro de Marboré, Monte Perdido y Soum de Ramond, El Casco y la Torre de Marboré. Bajaremos a los Llanos de Millaris para alcanzar la Faja de las Flores que recorreremos, disfrutando de las vistas del Tozal del Mallo, una de las paredes míticas de la escalada de nuestro país.