Este viaje es una travesía de alta montaña en el corazón de los Pirineos, pensada para montañeros con ganas de enlazar lagos de alta montaña, valles y collados y en un entorno salvaje y potente. El recorrido conecta el Balneario de Panticosa con en el valle de Tena, rodeados de tresmiles, un sinfin de Ibones y espectaculares panorámicas.
Dormir en refugio, madrugar con el macizo aún en sombras y ganar altura paso a paso forman parte de este viaje. El refugio donde pasaremos dos de las tres noches es el de Bachimaña.
Se requiere una buena forma física para afrontar este pequeño trakking. Aunque la distancia y desniveles parecen comedidos, el medio sobre el que nos movemos es netamente de antiguos glaciares y este nos genera mayor desgaste físico cuando progresamos.
Con este nombre genérico se hace referencia a todo el conjunto lacustre que engloba la zona alta del valle de Panticosa, ubicado entre el valle de Tena, el francés de Marcadau y el valle del Ara. La geografía de este rincón se expresa en forma de amplios circos, ibones de origen glaciar, largas crestas y collados elevados que superan con facilidad los 2.500 metros. Es un terreno abierto, austero y salvaje, donde los tresmiles cercanos marcan el horizonte y la sensación de alta montaña es constante.
Históricamente, estos valles han sido zonas de paso y conexión natural entre vertientes, utilizadas durante siglos por pastores y contrabandistas. Hoy, esos mismos caminos se recorren con una mirada montañera, siguiendo rutas clásicas que forman parte del patrimonio histórico del pirineísmo.
Tras la primera noche alojados en Biescas, habrá que cargar en la mochila el material imprescindible para pernoctar las dos siguientes en el refugio de Bachimaña, pudiendo dejar parte de la carga en el refugio para realizar la excursión circular de la segunda jornada en la que visitaremos los numerosos Ibones de Bramatuero y Los Batanes, volviendo finalmente a cargar con toda la mochila en el última jornda de descenso a Sallent de Gállego.
Viaje a la población aragonesa de Biescas (440 km) donde nos alojaremos la primera noche.
Comenzaremos este pequeño trekking con base en el refugio de Bachimaña donde pernoctaremos las dos siguientes noches, remontando primero la cabecera del valle de Panticosa hacia las montañas del Circo Glaciar de Bachimaña y Bramatuero, salpicada por un sinfin de ibones de gran belleza al abrigo de famosas cumbres pirenaicas como Gramo Negro, Argualas o Pondiellos. Llegaremos al refugio por una variante algo más larga a la ruta de ascenso directa, con el fin de visitar los Ibones de Arnales.
Esta jornada en la que iremos ligeros de equipaje, nos permitirá descubrir los numerosos ibones del Circo de Bramatuero, ascendiendo asimismo a una de las cumbres que lo separan del vecino Valle del Ara, el pico Baciás. Aprovechando la variante del GR11 nos acercaremos primero a los Ibones de Brazato para luego visitar los embalses de Bramatuero a través de los emblemáticos pasos del Puerto Viejo de Brazato y el Collado del Letrero. Pernocta en el refugio de Bachimaña.
En esta última etapa habremos de madrugar para completar el recorrido que nos llevará a Sallent de Gállego a través de los Ibones Azules hasta el Cuello del Infierno, paso montañoso que da acceso al Circo de Piedrafita y su refugio de Respomuso; nuestro itinerario deja a un lado esa variante del GR11 y emprende un largo descenso por el barranco de Pondiellos que desemboca en el valle de Tena, donde nos espera el bus, finalizando así el pequeño trekking por este grandioso rincón del Pirineo Oscense.