Poco se puede decir de esta zona pirenaica sin caer en tópicos mil veces repetidos. El mayor macizo calcáreo de Europa Occidental fue sometido a una profunda erosión glaciar durante el cuaternario que moldeó su peculiar morfología: farallones verticales y fajas más horizontales se alternan en laderas que salvan centenares de metros de altitud entre las planas cimas y el fondo de los valles; un paisaje del que el valle de Ordesa es el mejor y mayor exponente. Pero descendieno desde el Monte Perdido hacia el norte nos encontramos con otro de los valles que destaca por su belleza, y es el de Pineta. Su cabecera forma un majestuoso valle glaciar, con típico perfil en U, delimitado por escarpadas crestas montañosas y picos que sobrepasan los 3.000 metros de altitud, entre los que se encuentran los míticos Marboré y el propio Monte Perdido.
Esta comarca oscense ocupa la zona central del norte de la provincia de Huesca y tiene dentro de sus límites una parte del Parque Nacional Posets- Maladetas, otra del PN de Guara y la totalidad del de Ordesa; estamos pues ante una comarca pirenaica de los pies a la cabeza, con un buen rosario de sierras pre-pirenaicas y una de las partes más vigorosas del Pirineo Central, donde nacen los ríos que la drenan de norte a sur, todos ellos afluentes del Cinca, en cuya cabecera discurren las rutas de este viaje en las que ascenderemos a espléndidos miradores como el Balcón de Pineta, los famosos Llanos de Lalarri o la desconocida Sierra de Las Tucas, haciedo una incursión a territorio francés para ascender a una de las cumbres más bellas de la zona, el Soum de Salettes (nivel C.)
Desde nuestro alojamiento en la preciosa localidad de Bielsa, con un conjunto arquitectónico y urbanístico de gran valor, nos acercaremos a algunos de los tesoros naturales de esta comarca. Dispondremos de tiempo libre para pasear por las viejas calles de la villa empedrada y rematada con tejados de pizarra, conocida además por su antiquísimo carnaval, y ligada también a uno de los episodios de la Guerra Civil más importantes del país.
Viaje a Bielsa (Huesca), donde nos alojaremos.
En el corazón de este valle lateral que flanquea el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido se suceden Circos Glaciares, cumbres que superan los tresmil metros, barrancos salpicados de cascadas y torrenteras, cabañas pastoriles y praderas alpinas que hacen de este rincón aragonés una de las joyas del Pirineo, y en donde discurren las rutas que visitarán los famosos Llanos de Lalarri con el grupo B, ascendiendo además a la cima de La Estiva, así como al Lago de Marboré y los Glaciares de Monte Perdido con el grupo C.
Este rincón del Pirineo casi olvidado, donde nace el río Cinca y limítrofe con el vecino país francés, guarda numerosas joyas naturales que cobijan al pequeño pueblo montañés de Bielsa. Sin apenas desplazamientos de aproximación podremos alzarnos a uno de los mejores miradores del valle, el Mallo Grande que corona la Sierra de las Tucas con el grupo B, mientras que el nivel C atravesará el cercano Túnel de Bielsa para pasar al lado francés y ascender desde la estación de esquí de Piau Engaly a una de las cimas más solitarias de la zona: el Soum de Salettes, que con poco menos de tresmil metros ofrece unas portentosas vistas.
Nos despedimos de los valles del Alto Cinca y Bielsa recorriendo uno de los caminos más emblemáticos e importantes históricamente, dado que fué la vía de escape de miles de civiles y del ejército republicano en la Guerra Civil Española al vecino país francés. A través del bucólico valle de Barrosa salpicado de cabañas y de pequeñas cascadas coronadas por el Salto de la Pinarra, llegaremos al histórico Puerto Viejo flanqueado por las cimas del pic Aiguille y Troumouse. Tras la excursión emprenderemos el viaje de regreso.