Comenzamos en el Centro de Visitantes del Parque Nacional de Monfragüe, cogiendo la senda que nos guía por las cercanías del Río Tajo y en su primer tramo destacan los bellos parajes que nos deja el Parque Nacional. Pronto llegamos al Puente del Cardenal, que se encuentra sumergido debido al caudal del Río Tajo, por lo que cruzaremos por el siguiente puente: el Puente del Francés. Ya en la otra orilla del río, después de degustar el agua que emana la Fuente del Francés, llegamos en moderado ascenso al Mirador de la Umbría. Una senda que transcurre sombría, entre bosque y vegetación.
Una vez de regreso a las cercanías del Puente del Francés, cogemos la senda que nos llevará hasta el Castillo de Monfragüe, en ascenso continuo. Una vez arriba, tiempo para disfrutar de una de las atracciones del Parque Nacional de Monfragüe: el avistamiento de aves. Logramos diferenciar buitres leonados, buitres negros y águilas imperiales ibércias, aunque también nos consta que se pueden ver cigüeñas negras y alimoches. Muchas de estas aves se encuentran en grave peligro de extinción.
Después de disfrutar de la libertad y el vuelo de estas aves, abandonamos el castillo y nos dirigimos hacia el sur, descendiendo hasta el mirador del Salto del Gitano, lugar donde también podemos divisar el comportamiento de las aves antes mencionadas.
Ya sólo nos queda regresar al Puente del Francés, a través de la senda que nos lleva a orillas del Río Tajo, una senda bonita y, a veces, sombría, con encanto, que nos dirige de nuevo a la senda inicial.
Preciosa ruta que transcurre en gran parte por bosque de ribera para llegar a la cima del Cerro Gimio, desde donde disfrutaremos de unas maravillosas vistas del Parque Nacional de Monfragüe.
La ruta comienza en el mismo pueblo de Villarreal de San Carlos desde donde seguiremos una bella senda que por la umbría del bosque nos llevará tras una corta y moderada subida al Cerro Gimio, donde encontraremos los restos de una atalaya romana del periodo republicano y un observatorio de aves, donde siguiendo las explicaciones del cartel, en época de cría, podemos observar un nido de Buitre Negro y disfrutar de las maravillosas vistas del Parque. Continuamos la senda y al poco llegamos al Puente de Piedra, elemental y rudimentario, muy representativo de unas construcciones que antaño fueron vitales para salvar las invernadas y que constituye una reliquia que rezuma sabor tradicional. En este tramo hay numerosas pasarelas de madera que facilitan el paseo por el río Malvecino, un lugar fresco y agradable en que encontramos algunos ejemplares sobresalientes de fresno, madroñera y cornicabra, a través del fresco bosque de ribera, donde enseguida encontramos un área de descanso y la fuente del Malvecino. Terminamos por una pista forestal empedrada en suave ascenso que nos llevará de nuevo al Centro de interpretación ya en Villarreal de San Carlos