Alpujarras y Mulhacén

Los pueblos blancos de Sierra Nevada y la ascensión al Mulhacén

Senderismo
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Ascensiones
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Exigencia física

Baja / Media

Épocas recomendadas

Todas

Rango de duración

5 días

Próximas fechas

01/04/2026 Más info
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Capileira y Sierra Nevada al fondo Mark Chinnick
Pampaneira Gregorio Puga Bailón
Pueblos blancos de las Alpujarras
Pampaneira fcojaviergomez
Capileira Graham Beards
Chimeneas típicias de las Alpujarras
Subiendo al Mulhacén
El Mulhacén desde la Caldera Manel
Vista desde la cima del Mulhacén Miguel López Cano
Descenso del Mulhacén
En el Barranco de Poqueira
Dejando atrás Pampaneira
Puente sobre el río Poqueira Nikater
Chimeneas nevadas en Capileira Fco. Miguel Sánchez Ruiz
Trevelez Andrew Hurley
Chimenea en Trevelez Simon Harrod
Camino de Trévelez a Busquístar Por los caminos de Málaga
Camino de Trévelez a Busquistar Por los caminos de Málaga
Casas abandonadas alrededor de la central de La Cebadilla (Poqueira) Alberto Pujol
Ermita de la Virgen del Rosario (Ferreirola) Por los caminos de Málaga
Capileira
Sierra Nevada

Situado en el corazón de la Cordillera Penibética, el macizo de Sierra Nevada es la zona montañosa más extensa de la Península Ibérica. Conocida por los árabes como la “Sierra del Sol”, destaca no solo por albergar una de las floras más valiosas de Europa, sino también por su rico patrimonio cultural e histórico.

Gran parte de este legado procede de la civilización musulmana, cuyos ingeniosos sistemas de regadío y otras técnicas aún se conservan, mostrando la profunda huella que dejaron en la región y cómo armonizaban la vida humana con el entorno natural.

La Alpujarra es un paisaje sorprendente, una tierra de contrastes y un mundo aparte, con un encanto singular que se refleja en su arquitectura bereber, única en toda España. Encajada entre Sierra Nevada, la Sierra de Lújar, la Sierra de Gádor y el mar Mediterráneo, se trata de unas tierras escarpadas, con panoramas amplios y una gran diversidad natural.

A lo largo de la historia, moriscos rebeldes, reyes exiliados, literatos, viajeros y todo tipo de buscadores de refugio y paz han encontrado en estas montañas un lugar para asentarse o inspirarse. Al recorrerlas podemos descubrir la huella de escritores y viajeros llegados de lejos, o incluso rastros del último rey nazarí, Boabdil.

Pero la Alpujarra también es un territorio vivo y sorprendente hoy: en sus caminos puede aparecer un pintor, un moderno ermitaño o una comunidad de monjes budistas, recordándonos que estas montañas siguen siendo un refugio y un espacio para la creatividad y la contemplación.

Es el barranco de Poqueira es el más majestuoso del corazón de la Alpujarra granadina, que nace en las altas cumbres de Sierra Nevada y se sitúa entre los pueblos de Órgiva y Pórtugos. Sus tres encantadores núcleos, PampaneiraBubión y Capileira, se despliegan escalonadamente por sus laderas, creando un paisaje de gran belleza y armonía.

Este lugar conserva un aire mágico en cualquier época del año, siempre con Sierra Nevada como impresionante telón de fondo, ofreciendo panorámicas únicas que combinan naturaleza, arquitectura tradicional y la sensación de estar en un rincón suspendido en el tiempo.

El grupo de Nivel B afrontará la ascensión a la cumbre más alta de la Península Ibérica, el Mulhacén (3.481 m), que se eleva sobre más de veinte picos que también superan los 3.000 metros.

En este entorno, vestigios de antiguas glaciaciones aparecen en forma de numerosas lagunas salpicadas entre las cumbres, como la Laguna de Aguas Verdes o la Laguna Altera, así como en el singular modelado de aristas, circos glaciares y valles en forma de artesa, que hacen de esta zona un paisaje único y espectacular.


Programa

Hoy será el grupo de Nivel A quien complete una bonita travesía por la Alpujarra profunda, siguiendo las marcas del GR-7 que cruzan Sierra Nevada,  entre la alta Trevélez, a 1.500 m. de altitud, y la noble villa de Pitres. Mientras que el grupo de nivel B caminará bajo los gigantes Mulhacén y Veleta, disfrutando de las acequias y arroyos que llevan sus aguas hacia el barranco del río Poqueira y los bancales de los pueblos blancos.


Los pueblos que se asientan al abrigo de la Sierra de Mecina, que separa las cuencas de los ríos Guadalfeo y Trevélez, son de los pocos de la zona que aún no han sido explotados turísticamente y que, por lo tanto, conservan su arquitectura tradicional de alta montaña, así como costumbres ancestrales y vestigios que aún siguen vivos como fortificaciones, puentes romanos, fuentes milenarias e incluso alguna que otra bella cascada no modificada por la ingeniería medieval árabe; tendremos ocasión en estas cortas rutas de disfrutar de todo este espectacular entorno de la Alpujarra más antigua y olvidada, que no hay que pasar por alto.
Tras la finalización de las rutas emprenderemos viaje de regreso.