Los Alpes Julianos, entre Italia, Eslovenia y Austria, constituyen el final de la cordillera alpina por oriente y forman un magnífico y desconocido conjunto de agrestes montañas de roca caliza blanca. Fueron llamados así por Julio Cesar, quien estableció el dominio romano sobre los mismos al fundar a sus pies el municipium de Forum Julii, actual Cividale del Friuli. Una gran parte de los Alpes Julianos está incluida en el Parque Nacional del Triglav. Un gran laberinto rocoso rodeado de hayedos, bosques de coníferas y lagos forma el núcleo central de esta cadena montañosa. El Valle de los Siete Lagos y el Lago de Bohinj, de origen glaciar, son algunas de las joyas que albergan estas montañas, siendo este último el punto de partida y final de nuestra travesía.
Este parque conmovedoramente bello es el único Parque Nacional esloveno y recibe su nombre por el monte Triglav (2.864 m) techo de los Alpes Julianos y también de Eslovenia. Su silueta forma parte del escudo del país y su nombre (tres cabezas) hace referencia a una antigua deidad tricéfala que dominaba el cielo, el agua y la tierra.
Desde el aeropuerto nos trasladaremos (3 h) a un hotel situado en la zona del Lago Bohini.
El Lago Bohinjsko Jezero es quizá uno de los lugares más fotografiados de Eslovenia. Se encuentra situado entre grandes montañas y tiene unas dimensiones considerables. De su orilla parte un teleférico hacia la cadena montañosa que lo abraza en su parte sur. Gracias a este remonte mecánico (no incluido en el precio) podremos situarnos en cota 1.500 m e iniciar el camino habiendo salvado un importante desnivel.
En el día de hoy entraremos de lleno en un ambiente típicamente alpino, con valles glaciares, lagos de montaña, bosques de abetos, paisajes kársticos y vistas panorámicas sobre los picos y cumbres.
Como extra opcional a la etapa, que no es muy larga, podremos ascender el Zelnarica (2.310) una vez que hayamos dejado nuestra mochila en el refugio.
Día previo a coronar el principal objetivo del viaje que es el Triglav. Hoy dejaremos atrás los bosques para hacer la transición a la alta montaña. A los pies del refugio se extiende el gran pastizal alpino de Velo Polje, desde donde tendremos una visión clara del majestuoso conjunto del macizo del Triglav.
Al igual que ayer, podremos hacer una excursión opcional hacia la cima del Tosc (2.272 m).
Jornada para coronar la cumbre del Triglav. El Triglav es la montaña más alta de Eslovenia, con 2.864 metros, y el símbolo natural del país con su característica silueta, con tres cumbres que recuerdan a un “triple pico”. Es una cumbre cargada de historia y tradición: para los eslovenos, subir al Triglav es casi un rito nacional y una experiencia que combina naturaleza, cultura y alta montaña.
La última parte del ascenso al Triglav no es obligatoria, por lo que quien lo desee, podrá esperar al grupo en un cómodo lugar o quedarse por los alrededores de un refugio cercano dando un paseo hasta que el resto de los participantes bajen de la cumbre.
Etapa con final en un enclave muy bonito, rodeado por dos lagos de montaña uno de los cuales es el Veliko Jezero. ¡Los valientes se podrán dar un chapuzón!
Hoy nos despedimos de la montaña, con una jornada corta de descenso. Visitaremos algunos de los lugares más icónicos de Eslovenia, como el fotogénico Bled y la preciosa ciudad de Ljubljana.
Nota: En ocasiones, el estado del camino no es bueno y en ese caso acabaremos la jornada en otro punto accesible por carretera que requerirá de un corto trayecto de autobús hasta el lago Bohinjsko (no incluido).
Tras la última etapa y las visitas nos trasladaremos a la localidad de Mestre (cercana a Venecia) donde pernoctaremos.
Traslado al aeropuerto (no incluido, coste unos 11 €) y vuelo de regreso.