El objetivo de este viaje es disfrutar de dos de los mejores bosques guipuzcoanos situados a los pies de las emblemáticas cumbres de los Montes Vascos, pudiendo así disfrutar de la esencia de los hayedos que albergan los Parques Naturales de Aralar y Aizkorri-Aratz, y para el nivel B, coronar sus dos máximas alturas.
En la provincia de Guipúzcoa se extiende uno de los corredores que, junto con la conocida Sierra de Aralar, une los Pirineos con la Cordillera Cantábrica, la sierra de Aizkorri, que además alcanza la mayor altitud de la Comunidad Autónoma Vasca (el Aitxuri, con 1.551 m).
Entre sus montañas calcáreas tapizadas de hayas y robles se cobijan desde innumerables restos megalíticos, pasando por ermitas excavadas en la roca, hasta emblemáticos santuarios como el de Nª Sª de Aránzazu, patrona de la provincia.
La Sierra de Aralar es un gran macizo kárstico que se extiende entre Guipúzcoa y Navarra, y que alterna un paisaje caótico de lapiaces, cumbres piramidales, simas y cuevas, con otro más sereno de prados siempre verdes y hayedos de infinitos colores como el de Akatz-Sastarri.
Aparte de su indudable valor natural, Aralar, ha sido durante siglos encrucijada de caminos, negocios y culturas. Por su interior han caminado, tanto peregrinos en dirección al santuario de San Miguel, como comerciantes que transitaban entre la costa y las tierras del interior, así como numerosos pastores con sus rebaños trashumantes.
Viaje a la población guipuzcoana de Orio (440 km) donde nos alojaremos. Antes realizaremos una ruta ascendiendo al Monte Hernio (1.078 m), en el interior del Parque Natural de Pagoeta "donde abunda el haya" Este monte es uno de los míticos de Guipúzcoa, donde se acumulan multitud de cruces y aros en recuerdo de diferentes promesas y peticiones.
La comarca del Alto Deba, en la zona más meridional de Guipúzcoa, alberga el recien declarado Parque Natural de la Sierra de Aizkorri, donde se concentran las mayores alturas del País Vasco. Los acusados contrastes de paisaje, que van de los agrestes barrancos presididos por el Santuario de Arantzazu, pasando por las deliciosas campas de Urbia, hasta los cresteríos de Aizkorri, nos sorprenderán sin duda.
El Parque Natural de Aralar nos ofrece inmensos campos de lapiaces, sumideros, manantiales y cuevas, todo ello presidido por una de las montañas señeras de Guipúzcoa: el Txindoki. Pese a la aparente inaccesibilidad que le otorga su morfología, la ascensión por la ruta normal o la vuelta al mismo, por Larraitz y el collado de Egural, no ofrece problemas y si unas excelentes panorámicas. Al terminar la ruta emprenderemos el viaje de regreso.