Este monte es uno de los míticos de Guipúzcoa, donde se acumulan multitud de cruces y aros en recuerdo de diferentes promesas y peticiones. Hasta él se llega fácilmente desde el collado de Iturriotz, junto a la venta donde supuestamente descansó san Ignacio de Loyola. Al llegar al collado de Zelatun, el Hernio muestra su más fiero aspecto, a modo de gran casquete rocoso, que sin embargo nos permitirá acceder a la cumbre mediante fáciles trepadas. Desde su cima se divisa un panorama impresionante hacia el norte. Descenso por el mismo itinerario.
Nos trasladaremos hasta el monasterio de Nuestra Señora de Arantzazu, patrona de Guipúzcoa, y situado en uno de los rincones más bellos de Euskadi. Dejaremos atrás el monasterio para ganar altura poco a poco, siguiendo las marcas del GR-34 que nos llevarán en primer lugar hasta los caseríos de Unaimendi, con el Hayedo de Arantzazu a nuestros pies, y posteriormente hasta la base de la Sierra de Aizkorri, donde destacan los colosos calizos del Aitxuri y Aketegui, que con sus 1551 y 1548 metros son los techos del País Vasco. Tras el deleite de las vistas descenderemos hasta las Campas de Urbia, donde se encuentra un refugio en el que es posible comer y degustar algunos de los productos más famosos de la zona a la vez que escuchar música tradicional. Tras el descanso descenderemos por el bucólico hayedo de Erroitegi hasta el Monasterio de Arantzazu.
Vuelta al Txindoki Caminar en otoño por las campas que rodean la magnífica montaña del Txindoki es una de las mejores experiencias senderistas que se pueden disfrutar en Euskadi. Unas campas idílicas, salpicadas de bosquetes entre perennes brumas nos acompañarán durante la marcha que comenzaremos en la ermita de Larraitz, desde donde una senda nos llevará de forma bastante directa por las campas que rodean los desplomes rocosos del Larrunari (como se conoce también al Txindoki). Poco después, el camino nos sitúa en la vertiente sur de la montaña, bajo los espectaculares murallones de la arista oeste, escenario de algunas de las vías de escalada más apreciadas en Guipúzcoa. Poco a poco ganaremos altura hasta encontrarnos con la Fuente de Oria y a continuación alcanzaremos el collado de Egural, máxima altura de nuestro recorrido, situado a los pies de la imponente cima del Txindoki. Descenderemos por la otra vertiente, donde aparecerán bajo nosotros pequeños hayedos y bosques mixtos que en estas fechas empiezan a cambiar su color. Terminaremos nuestra ruta en la ermita de Larraitz, completando así una magnífica excursión circular.
Este monte es uno de los míticos de Guipúzcoa, donde se acumulan multitud de cruces y aros en recuerdo de diferentes promesas y peticiones. Hasta él se llega fácilmente desde el collado de Iturriotz, junto a la venta donde supuestamente descansó san Ignacio de Loyola. Al llegar al collado de Zelatun, el Hernio muestra su más fiero aspecto, a modo de gran casquete rocoso, que sin embargo nos permitirá acceder a la cumbre mediante fáciles trepadas. Desde su cima se divisa un panorama impresionante hacia el norte. Descenso por el mismo itinerario.
La ruta parte desde el emblemático Santuario de Nª Sª de Arantzazu, patrona de Guipúzkoa; el delicioso ascenso entre hayedos dará paso a campas alpinas que nos permitirán divisar la cresta rocosa del Aitxuri y Aketegui, que con sus más de 1.500 m. de altitud se alzan como las mayores alturas del País Vasco; a ellas ascenderemos sin problemas, siguiendo la senda que trepa bajo los cortados rocosos; las formidables vistas sobre el valle de Oñati, entre otros razones, justifican sobradamente el ascenso. Tras el deleite de la cima, descenderemos de nuevo hacia las campas de Urbia donde se encuentra un refugio en el que es posible comer y degustar algunos de los productos más famosos de la zona a la vez que escuchar música tradicional. Tras el descanso regresaremos hasta el Monasterio de Arantzazu, si el tiempo acompaña por el Barranco de Urkullu, sino por el hayedo Erroitegi, completando así una magnífica ruta circular.